A un niño se le puede enseñar acerca de Al-lah de una manera adecuada, de acuerdo con su nivel de comprensión. Se le puede decir que Al-lah es Uno y no tiene asociado. Se le puede decir que Él es el Creador de todas las cosas, por lo tanto, Él es el Creador de la tierra, de los cielos, de las personas, de los animales, de los árboles, de los ríos, etc. El educador puede aprovechar algunas situaciones preguntándole al niño, mientras caminan por un jardín o en el campo, acerca de quién hizo el agua, los ríos y las cosas del paisaje natural a su alrededor, para dirigir su atención hacia la grandeza del Creador. El padre, la madre o los educadores en general pueden estar con un niño o un grupo de niños en un automóvil durante un viaje o una excursión al momento de la puesta del sol, cuando el sol desaparece de la vista gradualmente. Todo lo que el educador tiene que hacer en ese momento es dirigir la atención de quienes están con él hacia el poder de Al-lah manifestado en eso.
También se puede enseñar al niño a comprender la generosidad de Al-lah y la bendición de la buena salud que Él le ha concedido. Por ejemplo, se le puede decir: "¿Quién te dio tu oído, tu vista y tu mente? ¿Quién te dio la fuerza y la capacidad de moverte?", y así sucesivamente. También se puede animar al niño a amar a Al-lah y a agradecerle por esta bendición y generosidad. Hacer que un niño ame a Al-lah y las cosas que Al-lah ama es una buena acción que traerá beneficios educativos tarde o temprano, con el permiso de Al-lah.
Una madre abrió una ventana en el segundo piso de la casa para que entrara algo de aire, pero su hijo vino y la cerró rápidamente. Cuando su madre le preguntó por qué lo había hecho, él dijo: "Vi la antena parabólica en el techo de uno de nuestros vecinos y no quiero mirar algo que a mi Señor no le gusta".
Un niño puede preguntar acerca de su Señor, si Él come o duerme. En ese caso, debemos responderle y decirle que no hay nada semejante a Al-lah, y que Él es el que todo lo oye y todo lo ve; ni la somnolencia ni el sueño Lo alcanzan. Al-lah no es como nosotros, Él no necesita dormir, comer ni beber.
Si estos significados se simplifican para el niño y se le explican de una manera adecuada a su edad, entonces la veneración de Al-lah en su corazón será una de las cosas que lo ayudarán a ser consciente de que Al-lah lo observa en secreto y en público.
Y Al-lah sabe más.