No se ha transmitido ningún relato que mencione una virtud específica relacionada con limpiar la mezquita, salvo que el Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) ordenó que la mezquita fuera limpiada y perfumada. Se narró que Samurah Ibn Yundub dijo: "El Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) nos ordenó establecer mezquitas entre nuestras casas y nos ordenó limpiarlas" (narrado por Ahmad en su Musnad, 19671; clasificado como auténtico por Al Albani en Sahih At-Targhib wa At-Tarhíb, 278).
Y se narró que A’ishah dijo: "El Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) ordenó que se construyeran mezquitas entre las casas (es decir, en cada vecindario), y que fueran limpiadas y perfumadas" (narrado por At-Tirmidhi, 594; clasificado como auténtico por al Albani en Sahih At-Targhib wa At-Tarhíb, 279).
Estos dos hadices se refieren a la orden del Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él), y quien obedece la orden del Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) será recompensado.
Se narró de Abu Hurairah que un hombre negro (o una mujer negra) solía limpiar la mezquita, y murió. El Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) preguntó por él, y dijeron que había muerto. Él dijo: "¿Por qué no me lo dijeron? Muéstrenme su tumba". Entonces, fue a su tumba y realizó la oración fúnebre por ella (narrado por Al Bujari, 458; Muslim, 956).
Ibn Hayar dijo en Fath Al Bari: "El hadiz indica la virtud de limpiar la mezquita, así como el preguntar por los servidores y por los amigos cuando se ausentan".
Asimismo, para que el musulmán realice un acto de adoración u obediencia, es suficiente con saber que esta es la orden de Al-lah y de Su Mensajero. Esto es señal de una sumisión plena a las enseñanzas del Islam. Y no hay nada reprobable en preguntar sobre la razón de dicho acto o su recompensa, para que el corazón encuentre mayor sosiego al llevarlo a cabo.
Nota: existe un hadiz da‘íf (débil) acerca de la virtud de limpiar la mezquita, que dice: "Barrer la mezquita es la dote de las Hur Al ‘Ain" (As-Silsilah Ad-Da’ífah, 4147). Los relatos auténticos mencionados arriba son suficientes. Al-lah es Quien mejor sabe.
Y Al-lah sabe más.