En primer lugar:
El principio básico con respecto al agua es que es pura y es un medio de purificación, porque Al-lah, Exaltado sea, dice (lo que se interpreta así en español): {… y hace que descienda del cielo agua purificadora} [Corán 25:48].
Y An-Nasa’i (326) narró que el Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: "El agua es un medio de purificación y nada la vuelve impura" (clasificado como auténtico por Al Albani en Sahih Al Yam’i, núm. 1025).
Pero si su olor, sabor o color es alterado por alguna sustancia impura, entonces se vuelve impura según el consenso de los musulmanes. Ver Al Maymu Sharh Al Muhadhdhab por An-Nawawi, 1: 160.
En segundo lugar:
Si el color, el sabor o el olor del agua cambian por alguna sustancia pura, como el cloro o la masa u otras cosas puras, y sigue siendo agua, entonces es pura y es un medio de purificación según la opinión correcta de los eruditos, porque el nombre de agua todavía se le aplica.
Se narró de Umm Hani que el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) y Maimunah hicieron ghusul, de un solo recipiente en un gran cuenco en el que había restos de masa (narrado por Ahmad, 25660, y An-Nasa’i, 240; clasificado como auténtico por el Sheij Al Albani).
El Sheij Al Islam Ibn Taimiah (que Al-lah lo tenga en Su misericordia) dijo: “En cuanto al asunto de que una pequeña o gran cantidad de agua cambie al agregarle sustancias puras, como potasa, jabón, hojas de loto, malvavisco, polvo, masa y otras cosas que pueden cambiar el agua, como los recipientes en los que hay restos de hojas de loto o malvavisco, y al ponerse agua en esos recipientes, esta cambia debido a los restos, si todavía se llama agua, entonces hay dos opiniones bien conocidas entre los eruditos con respecto a eso:
La primera opinión es que no es permisible purificarse con esa agua; esta es la opinión de Malik y Ash-Shafi’i, y es una de las dos narradas de Ahmad.
La segunda opinión es que no hay diferencia entre el agua que originalmente era diferente y el agua que ha cambiado por algo que es difícil de evitar o por algo que no es difícil de evitar, siempre que todavía se le llame agua y la otra sustancia no la haya dominado; sigue siendo un medio de purificación, como lo sostiene de Abu Hanifah y de Ahmad, según la otra opinión que se narró de él. Esta es la opinión que se menciona en la mayoría de sus respuestas, y esta es la correcta.
Cita final de Maymu’ Al Fatáwa, 21:24.
Al Sheij Ibn Baz (que Al-lah lo tenga en Su misericordia) se le preguntó: “En nuestro país, el agua potable a menudo se mezcla con cloro para purificarla, y esta sustancia cambia el color y el sabor del agua. ¿Esto afecta su uso para purificarse haciendo wudu’?”.
Él respondió: “Si el agua cambia por la adición de sustancias puras y medicinas que se le agregan para prevenir cosas que podrían dañar a las personas, pero todavía se llama agua, entonces eso no importa, incluso si de eso resultan algunos cambios, como si cambia por algas que crecen en ella, o por hojas de árboles o polvo que caen en ella y cosas similares. Nada de eso la afecta, por lo que sigue siendo un medio de purificación, y eso no importa a menos que sea alterada por algo que haga que ya no se le pueda llamar agua y se convierta en otra cosa, como si se agrega yogur al agua hasta que la cambie y se convierta en yogur, o se convierta en té, o se convierta en caldo y ya no se le llame agua. No es válido usar tales cosas para hacer wudu’, porque ya no se les llama agua, sino que se les llama otra cosa.
Pero mientras todavía se le llame agua, y todo lo que haya sucedido es que alguna cosa pura haya caído en ella, como polvo o paja y otras cosas que no causan que deje de llamarse agua, eso no importa. En cuanto a las sustancias impuras, la estropean si cambian su sabor, su color o su olor; o si el agua es una pequeña cantidad y la impureza la afectará, incluso si no aparece claramente en ella, entonces se estropea por eso y no es permisible usarla” (Maymu’ Al Fatáwa, 10:19).
Y Al-lah sabe más.