Si la cerveza está libre de aquello que causa embriaguez, entonces no hay nada de malo en ella. Sin embargo, si contiene alguna sustancia embriagante, no es permisible beberla. Lo mismo aplica a todos los demás intoxicantes, ya sea que se beban o se coman: deben evitarse, y no es lícito beber ni comer nada de tales cosas, porque Al-lah, Exaltado y Glorificado sea, dice (lo que se interpreta así en español):
{¡Oh, creyentes! Los embriagantes, las apuestas, los altares [sobre los cuales eran degollados los animales como ofrenda para los ídolos] y consultar la suerte [por ejemplo] con flechas, son una obra inmunda del demonio. Aléjense de todo ello, que así tendrán éxito [en esta vida y en la próxima]. El demonio pretende [con esas cosas] sembrar entre la gente la discordia y el odio, y apartarlos del recuerdo de Al-lah y la oración valiéndose de los embriagantes y las apuestas. ¿No van a dejarlo ya?} [Corán 5: 90-91].
Y el Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: "Todo lo que embriaga es jamr, y toda sustancia que embriaga es ilícita (haram)" (Muslim).
Y se ha comprobado del Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) que maldijo el alcohol, a quien lo bebe, a quien lo sirve, a quien exprime (las uvas, etc.), a aquel para quien se exprime, a quien lo transporta, a aquel para quien se lo transporta, a quien lo vende, a quien lo compra y a quien consume su precio.
Se narró de él (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él), en un hadiz auténtico, que dijo: "Toda bebida que embriaga es haram". Y se narró de él, en otro hadiz auténtico, que prohibió toda sustancia embriagante y toda sustancia que relaja (la mente o el cuerpo).
Lo que el musulmán debe hacer es evitar todas las sustancias embriagantes y cuidarse de ellas. Quien incurra en algo de eso debe abandonarlo y apresurarse a arrepentirse ante Al-lah, Exaltado sea, pues Él dice (lo que se interpreta así en español):
{Pidan perdón a Al-lah por sus pecados, ¡oh, creyentes!, que así alcanzarán el éxito} [Corán 24:31]
{¡Creyentes! ¡Arrepiéntanse sinceramente ante Al-lah!} [Corán 66:8]
(Maymu’ Al Fatáwa Ibn Baz)
Y Al-lah sabe más.