Martes 19 Dhul Hiyyah 1445 - 25 Junio 2024
Español

¿Cuáles son las condiciones para bromear en el Islam?

Pregunta

¿Cuáles son las condiciones para que las bromas sean lícitas?

Resumen de la respuesta

Las condiciones para bromear son: 1) no debe implicar burlarse del Islam; 2) las bromas no deben implicar mentiras; 3) no se debe asustar a la gente; 4) no burlarse de la gente guiñando el ojo a sus espaldas; 5) no deben ser excesivas; 6) se debe respetar el estatus de la gente; 7) no deben implicar murmuraciones; y 8) se debe elegir los momentos apropiados para bromear.

Texto de la respuesta

Alabado sea Dios.

Las condiciones para bromear son:

  • Que las bromas no impliquen burlarse del Islam.

Esa es una de las cosas que anulan el Islam de una persona. Al-lah dice (lo que en español se interpreta así): {Pero si les preguntas, te dicen: "Solo bromeábamos y nos entreteníamos". Diles: "¿Acaso se burlaban de Al-lah, de Sus preceptos y de Su Mensajero? No se excusen, han demostrado ahora su incredulidad a pesar de haber expresado su testimonio de fe anteriormente"} [Corán 9:65-66].

Ibn Taimiah (que Al-lah lo tenga en Su misericordia) dijo: "Burlarse de Al-lah, de Sus signos y de Su Mensajero es incredulidad y quien lo hace descreyó con ello después de haber creído".

Lo mismo se aplica a burlarse de algunas sunnahs, una acción que está muy extendida, como burlarse de la barba y del hiyab, o de acortarse la bata, etc.

El Sheij Muhammad Ibn 'Uzaimin dijo en Al Maymu' Az-Zamin, 1/63: "Los asuntos del Señorío Divino, la Profecía, la Revelación y la religión son sagrados, deben ser venerados. No es permisible para nadie mostrar falta de respeto hacia ellos, sea burlándose de ellos para hacer reír a otros o para reírse de ellos. Si alguien hace eso, es un kafir, porque es indicativo de su falta de respeto hacia Al-lah y Sus mensajeros, libros y leyes. Quien haga eso tiene que arrepentirse ante Al-lah por lo que ha hecho, porque eso es un tipo de hipocresía. Así que tiene que arrepentirse ante Al-lah, buscar Su perdón, enmendar sus caminos y tener temor de Al-lah, veneración hacia Él y amor por Él en su corazón. Y Al-lah es la Fuente de la fuerza".

  • Las bromas no deben implicar mentiras.

El Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: "¡Ay de aquel que dice mentiras para hacer reír a la gente, ay de él!" (narrado por Abu Dawud).

El Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) advirtió contra este tipo de comportamiento que tienen algunos bromistas: "Un hombre puede decir algo para hacer reír a sus compañeros, y caerá en el Infierno, tan lejos como las Pléyades, por ello" (narrado por Ahmad).

  • No deben asustar a la gente.

Especialmente aquellos que son muy enérgicos o fuertes, o que sostienen un arma o un trozo de hierro, o que se aprovechan de la oscuridad y de la debilidad de la gente para asustarlos y alarmarlos. Se narró que Abu Laila dijo: "Los compañeros de Muhammad (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijeron que viajaban con el Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él), y un hombre entre ellos se quedó dormido. Algunos de ellos cogieron una cuerda y lo ataron, y él se asustó. El Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: 'No está permitido que un musulmán asuste a otro musulmán'" (narrado por Abu Dawud).

  • No burlarse de la gente guiñando el ojo a sus espaldas o haciendo comentarios sarcásticos.

Las personas son diferentes en su capacidad para comprender las cosas y en su carácter. Algunas personas débiles, aquellos a los que les gusta burlarse de los demás y guiñar el ojo a sus espaldas o hacer comentarios sarcásticos, pueden tomar a una persona como un objeto de diversión para ellos y blanco de sus bromas —Al-lah no lo quiera—. Al-lah ha prohibido tal comportamiento en la aiah (lo que en español se interpreta así): {¡Oh, creyentes! No se burlen unos de otros, porque pudiera ser que los que son blancos de las burlas sean mejores que los que se están burlando. Que las mujeres no se burlen de otras mujeres, porque es posible que las que son el blanco de las burlas sean mejores que las que se burlan. No difamen ni pongan apodos ofensivos. ¡Qué malo es comportarse como un corrupto luego de haber sido agraciado con la fe!} [Corán 49:11].

Ibn Kazir dijo en su Tafsir: "Lo que aquí se quiere decir es menospreciarlos, despreciarlos o burlarse de ellos. Esto es haram y se cuenta como una de las características de los hipócritas".

Algunas personas se burlan del aspecto de una persona, de su forma de caminar o de su vehículo, pero Al-lah podría castigar a quien se burla de los demás. El Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: "No expreses alegría maliciosa hacia la desgracia de tu hermano, porque Al-lah puede tener misericordia de él y tú puedes ser golpeado por aquello de lo que te burlaste" (narrado por At-Tirmidhi).

El Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) advirtió contra burlarse de la gente y herir sus sentimientos, porque ese es el camino que conduce al odio y al rencor. Él (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: "El musulmán es hermano de otro musulmán, no lo agravia, no lo defrauda, no lo desprecia. La taqwa (piedad, conciencia y temor de Al-lah) está aquí —y señaló su pecho tres veces—. Es mal suficiente para un hombre menospreciar a su hermano musulmán. Cada musulmán es sagrado para otro musulmán, su sangre, su propiedad y su honor" (narrado por Muslim).

  • Las bromas no deben ser excesivas.

Algunas personas bromean demasiado y se les convierte en un hábito. Esto es lo contrario a la seriedad que caracteriza a los creyentes. Bromear es una pausa, un descanso de la seriedad y el esfuerzo continuos; es una pequeña relajación para el alma. 'Umar Ibn 'Abdul 'Aziz (que Al-lah lo tenga en Su misericordia) dijo: "Teme las bromas, porque son una locura y generan rencores".

El Imam An-Nawawi (que Al-lah lo tenga en Su misericordia) dijo: "La clase de broma que está prohibida es la que es excesiva y persistente, pues conduce a reír demasiado y a endurecer el corazón, distrae del recuerdo de Al-lah, y a menudo conduce a herir sentimientos, genera odio y hace que la gente pierda el respeto y la dignidad. Pero a quien esté a salvo de tales peligros, entonces le está permitido lo que el Mensajero de Al-lah (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) solía hacer".

  • Se debe respetar el estatus de las personas.

Algunas personas pueden bromear con todo el mundo indiscriminadamente, pero los eruditos y los ancianos tienen derechos, por lo que hay que ser consciente del carácter de la persona con la que se está tratando. No se debe bromear con ignorantes, necios o personas a las que uno no conoce.

Con respecto a este asunto, 'Umar Ibn 'Abdul 'Aziz dijo: "Teme bromear, pues socava la caballerosidad y la hombría".

Sa'd Ibn Abi Waqqas dijo: "Pon un límite a tus bromas, pues llegar a los extremos te hace perder el respeto e incita a los necios contra ti".

  • La cantidad de bromas debe ser como la cantidad de sal en la comida.

El Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: "No te rías demasiado, porque reír demasiado endurece el corazón" (Sahih Al Yami', 7312).

'Umar Ibn Al Jattab (que Al-lah esté complacido con él) dijo: "Quien ríe demasiado o bromea demasiado pierde el respeto, y quien persiste en hacer algo será conocido por ello".

Así que hay que cuidado con las bromas, porque "hacen que una persona pierda la dignidad después de haber sido considerada respetable, y le traen la humillación después de haber sido honorable".

  • Las bromas no deben implicar murmuraciones.

Es una enfermedad infame. Algunas personas piensan que pueden hablar de los demás, y dicen que esto es a modo de broma, pero está incluido en el hadiz del Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él): "[La murmuración es] que menciones de tu hermano algo que le desagrada" (narrado por Muslim).

  • Se debe elegir los momentos apropiados para bromear.

Por ejemplo, si uno está de viaje por el campo, o asiste a una celebración, o a una reunión con un amigo, uno puede relajarse y disfrutar de algunas anécdotas interesantes, historias agradables o chistes inofensivos, con el fin de fortalecer la amistad e infundir felicidad en el corazón; o cuando ocurren problemas familiares y uno de los cónyuges está enfadado, algunas bromas suaves pueden aliviar la tensión y animar a la gente.

Un hombre le dijo a Sufian Ibn 'Uiainah (que Al-lah esté complacido con él): "Bromear no está bien, hay que denunciarlo". Él respondió: "Más bien es Sunnah, pero solo para aquellos que saben cómo hacerlo y lo hacen en el momento apropiado".

Hoy en día, aunque la ummah necesita aumentar el amor entre sus miembros y aliviarse del aburrimiento, ha ido demasiado lejos con respecto a la relajación, la risa y las bromas. Esto se ha convertido en un hábito que llena sus reuniones y los hace perder el tiempo, por lo que sus vidas se desperdician y sus periódicos se llenan de chistes y trivialidades.

El Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él) dijo: "Si supieran lo que yo sé, se reirían poco y llorarían mucho". En Fath Al Bari dice: "Lo que aquí se entiende por conocimiento tiene que ver con el poder de Al-lah y Su castigo sobre quienes Lo desobedecen, y los terrores que ocurren en la muerte, en la tumba y en el Día de la Resurrección”.

Los hombres y mujeres musulmanes deben elegir amigos rectos y serios, que los ayuden a hacer un buen uso de su tiempo y a esforzarse por la causa de Al-lah con seriedad y firmeza, gente buena y recta cuyo ejemplo puedan seguir. Bilal Ibn Sa'd dijo: "Los vi [a los Sahaba] bromeando, fingiendo pelear por algunos bienes y riéndose entre ellos, pero cuando llegó la noche estaban como monjes".

Se le preguntó a Ibn 'Umar (que Al-lah esté complacido con él): "¿Se reían los compañeros del Profeta (la paz y las bendiciones de Al-lah sean con él)?". Respondió: "Sí, y la fe en sus corazones era como montañas".

Así que usted tiene que seguir el ejemplo de esa gente, que eran caballeros de día y monjes (es decir, devotos adoradores) de noche.

Que Al-lah nos mantenga a salvo a nosotros, a usted y a nuestros padres en el Día del Mayor Terror, y nos haga de aquellos a quienes se les hará el llamado en ese gran Día (que en español se interpreta así): {… Ingresen al Paraíso, donde no tendrán nada que temer ni sentirán tristezas…} [Corán 7:49].

Que Al-lah bendiga a nuestro Profeta Muhammad, a toda su familia y compañeros.

Y Al-lah sabe más.

Origen: منشورة لعبد الملك القاسم