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La historia del asesinato de ‘Asma Bint Marwán es falsa

29-10-2016

Pregunta 177694

Estimado hermano: mi pregunta tiene que ver con la muerte de ‘Asma Bint Marwán. Algunas personas que hablan en contra del Islam dicen que ella fue asesinada por orden del Profeta Muhámmad, en una forma brutal, y que esto indica que el Mensajero de Dios abusó de su poder cuando estaba en la ciudad de Medina.
Apreciaría enormemente si pudiera explicar este tópico para que yo pueda responder a esta gente y mostrar cuán benevolente era el Mensajero de Dios.

Texto de la respuesta

Alabado sea Dios.

En primer lugar, Dios, glorificado y exaltado sea, nos ha dicho en Su Sagrado Libro que Él sólo envió a Su Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) como una misericordia para con el mundo. Dios dijo (traducción del significado): 

“Y no te enviamos [¡Oh, Muhammad!] sino como misericordia para el mundo” (al-Anbiyá', 21:107). 

Quien acepte esta misericordia y la agradezca será bendecido en este mundo y en el Más Allá. Quien la rechace o la niegue se contará entre los perdedores en este mundo y en el Más Allá. Esto fue afirmado por Ibn Kazir en su Exégesis Coránica (Tafsir), 5/385. 

Al-Hákim narró en Al-Mustádrak (100) que Abu Hurairah (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Oh, gente, yo no soy sino una misericordia que Dios ha concedido al mundo”. Clasificado como auténtico por al-Albani en Sahih al-Yámi’, 2345. 

El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)  fue quien perdonó a toda la tribu de Qureish, aun cuando ellos lo habían denigrado, perseguido y expulsado de su propio hogar, y luego de ello le habían declarado la guerra e incitado a todas las tribus árabes en contra suyo. Sin embargo, cuando el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) conquistó La Meca, y contrario a la tradición tribal árabe de aquella época de degollar a los hombres y tomar como cautivos a las mujeres y los niños, él les perdonó la vida y no se cobró venganza con ellos por el mal trato a que lo habían sometido a él, a sus seguidores y seres queridos. 

El Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) es también quien perdonó a la mujer judía que envenenó la oveja que él iba a comer. Al-Bujari (2617) y Muslim (5834) narraron de Anas Ibn Málik (que Dios esté complacido con él) que esta mujer judía le sirvió al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y a sus compañeros una oveja envenenada, y que ellos llegaron a comer un poco de ella. Luego de la muerte de uno de sus compañeros, ella fue traída ante él y le preguntaron: “¿Nos das permiso para ejecutarla?”, y él respondió: “No”. 

‘Aa'ishah (que Allah esté complacido con ella) dijo: “El Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) nunca tomó revancha por su propia causa. Cada vez que ejecutó un castigo fue por defender los sagrados límites que Dios había revelado, y luego de eso, defendiendo el honor de Dios”. Narrado por al-Bujari, 6126; y Muslim, 2327. 

Al-Bujari (4838) narró de ‘Abdullah Ibn ‘Umar Ibn al-‘As (que Dios esté complacido con él) que el verso donde Dios dijo (traducción del significado): 

“¡Oh, Profeta! En verdad te hemos enviado como testigo [de las obras de tu nación], como albriciador y amonestador” (al-Ahzáb, 33:45): 

“En la Torá dice: “Oh Profeta, te hemos enviado como testigo y como un portador de buenas nuevas, un salvador para los iletrados. Tú eres Mi servidor y Mi Mensajero, y Yo te nombro al-Mutawákkil (aquél que pone su confianza en Dios solamente). No eres grosero ni ordinario, gritando en el mercado. No devuelves el mal con el mal, sino más bien pasas por alto las ofensas y perdonas”. 

Los reportes que hablan de su paciencia ante la irritación, de su benevolencia y tolerancia, de su ausencia de rencores hacia la gente y de cómo él devolvía el bien aunque le hicieran mal, son innumerables. La persona que te ha dicho eso solamente intenta menoscabar el estatus moral y humano del Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él). Esto es un signo de su incredulidad, de su celo, de su resentimiento y del odio que hay en su corazón, y a causa de él los malvados quisieran extinguir la luz de Dios. Dios dijo (traducción del significado): 

“Pretenden extinguir la luz de Allah [el Mensaje] con sus palabras [sin fundamentos], pero Allah hará que Su luz prevalezca aunque esto desagrade a los incrédulos” (as-Saff, 61:8). 

Se ha probado que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) prohibió asesinar a las mujeres. Abu Dawud (2669) narró que Rabah Ibn Rabi’ dijo: “Estábamos con el Mensajero de Dios en una campaña militar, y vio a la gente reunida alrededor de algo. Envió a un hombre a averiguar qué era lo que estaban mirando, y él volvió y le dijo que había una mujer que había sido asesinada. El Profeta Muhámmad dijo: “Ella no puede haber estado luchando contra nadie”. 

Jálid Ibn Walid estaba dirigiendo la vanguardia del ejército, entonces el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) llamó a un mensajero y le dijo: “Dile a Jálid: “Que no maten a ninguna mujer ni a ningún obrero contratado”. 

En segundo lugar, con respecto al reporte que afirma que ‘Asma Bint Marwán fue asesinada, es un reporte falso e inventado. Fue narrado por al-Qadá’i en Musnad ash-Shihab (856), por al-Jatib en At-Tarij (13/99), por Ibn ‘Asakir en su obra Tarij (51/244), y por Ibn ‘Umar al-Harbi en su obra Fawa’id (50), todos a través de Muhámmad Ibn al-Hayyách al-Lajami Abu Ibrahím al-Wásiti, de Muyálid Ibn Sa’id, de ash-Sha’bi, de Ibn ‘Abbás, a quien se le atribuye haber dicho: “Una mujer de los Banu Jatamah escribió una poesía satirizando al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), y cuando el Profeta Muhámmad supo de ello, se puso muy perturbado. Dijo: “¿Quién ajusticiará a esta mujer por mí?”. Un hombre de entre la gente dijo: “Yo lo haré, Oh, Mensajero de Dios”. Ella era vendedora de dátiles, por lo tanto el hombre fue a verla y le dijo: “¿Tienes algunos dátiles?”, y ella le dijo: “Sí”. Entonces ella le mostró los dátiles, y él dijo: “Yo quisiera algo mejor que esto”. Entonces ella fue adentro de su casa para mostrárselos, y él la siguió, miró a la derecha y a la izquierda, y no vio nada excepto una pequeña tabla, entonces golpeó su cabeza una y otra vez con esta tabla hasta que la mató. Luego fue a ver al Profeta Muhámmad y le dijo: “Oh, Mensajero de Dios, me he encargado de ella por ti”. El Profeta Muhámmad le respondió: “La validez de lo que has hecho es algo que nadie podría disputar”. Y esta mujer era ‘Asma Bint Marwán”. 

Este reporte es inventado, y su cadena de transmisión es inválida. Fue narrado por Muhámmad Ibn al-Hayyách, de quien el imam al-Bujari dijo: “Sus reportes son repudiables”. Ibn Ma’ín dijo de Ibn al-Hayyách: “Es un farsante y un mentiroso”. Ad-Daraqtuni dijo: “Es un mentiroso, no es para nada confiable”. Fin de la cita de Al-I’tidal, 3/509. 

Ibn ‘Adíy dijo: “Muhámmad Ibn al-Hayyách inventó el reporte de la mujer que solía satirizar al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), de acuerdo al cual cuando ella fue asesinada, el Profeta supuestamente habría dicho: “La validez de lo que has hecho es algo que nadie podría disputar”. Fin de la cita de Al-Mawdu’at (Los Falsificados), por Ibn al-Yawzí, 3/18. 

Este reporte fue también mencionado por el shéij al-Albani en Ad-Da’ifah (6013). Y lo citó como un reporte falsificado. 

Fue narrado también por al-Wáqidi en Al-Magazi (pág. 173), y a través de él por al-Qadá’i (858): “’Abdullah Ibn al-Hariz me dijo, de su padre, que ‘Asma Bint Marwán, de los hijos de Baru Umaiyah Ibn Zaid, estaba casada con Yazid Ibn Zaid Ibn Hisn al-Jatmi. Ella solía ultrajar en sus palabras al Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), denostar al Islam e incitar a la gente contra el Profeta. Cuando las noticias de lo que ella hacía y decía llegaron a ‘Umair Ibn ‘Adiy Ibn Jarashah Ibn Umaiyah al-Jatmi, él dijo: “Oh, Dios, te prometo que yo la mataré si Tú le concedes un retorno seguro al Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)”, pues el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) estaba en la batalla de Badr en ese momento. Cuando el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él)  volvió de Badr, ‘Umair Ibn ‘Adiy fue a verla en medio de la noche e ingresó a su casa cuando ella estaba durmiendo con varios de sus hijos, incluyendo un bebé que todavía estaba siendo amamantado. Él extendió la mano para tomarla y encontró al bebé que ella estaba amamantando. Puso al bebé a un lado y luego le clavó su espada en el pecho hasta que la punta salió por su espalda. Luego se fue y rezó la oración del alba con el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) en Medina. Cuando el Profeta terminó de rezar, miró a ‘Umair y le dijo: “¿Asesinaste a la hija de Marwán?”. Él respondió: “Sí, que mi padre sea sacrificado por ti, Oh, Mensajero de Dios”. 

‘Umair temía que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) no aprobara lo que él había hecho, y por eso dijo: “¿Hay algún pecado en lo que he hecho, Mensajero de Dios?”. Y el Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) le respondió: “La validez de lo que has hecho es algo que nadie podría disputar”. 

Y esta es la primera vez que yo oí esta frase del Profeta Muhámmad. ‘Umair dijo: “El Profeta Muhámmad se volvió a aquellos que estaban alrededor de él y les dijo: “Si quieren ver a un hombre que apoya a Dios y a Su Mensajero, entonces miren a ‘Umair Ibn ‘Adiy”. Fin de la cita. 

Esta cadena de transmisión no tiene ningún valor. El imam Áhmad dijo acerca de al-Wáqidi, cuyo nombre era Muhámmad Ibn ‘Umar Ibn Waqid: “Es un mentiroso, él altera los reportes”. 

Ibn Ma’ín dijo: “No es confiable. Sus reportes no deben ser registrados por escrito”. 

Los imames al-Bujari y Abu Hatim dijeron: “Él es un narrador rechazable”. 

An-Nasá'i dijo: “Inventa lo que dice”. 

Ibn ‘Adiy dijo: “Sus reportes son extraños y problemáticos”. 

Ibn al-Madini dijo: “Al-Wáqidi fragua sus reportes”. Fin de la cita de Mizán al-I’tidal, 3/663. 

An-Nasá'i dijo: “Los mentirosos más conocidos por inventar reportes son cuatro: Ibrahím Ibn Abi Iahia en la ciudad de Medina, al-Wáqidi en Bagdad, Muqatil en Jorasán, y Muhámmad Ibn Sa’id en Siria”. Fin de la cita de Tahdib at-Tahdib, 9/163. 

Y Allah sabe más.

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