Setenta asuntos relacionados con el
ayuno
Sheij Muhammad
Salih Al-Munajjid
Setenta asuntos relacionados con el
ayuno
Sheij Muhammad
Salih Al-Munajjid
Traducción
Lic. M. Isa García
Egresado de la Facultad de Teología Islámica
de La Meca, Arabia Saudita
Edición y revisión de estilo
Mo’ámmar Mouheddine Derman
Introducción
Alabado sea Allah, Lo alabamos y buscamos Su ayuda y perdón. En Allah buscamos
refugiarnos del mal de nuestro propio ser y de nuestras malas acciones. Todo
aquel a quien Allah guíe no se extraviará, y todo aquel a quien Él deje a la
deriva no podrá ser guiado. Atestiguo que no existe divinidad excepto Allah, sin
asociados ni compañeros, y atestiguo que Muhámmad es Su Siervo y Mensajero.
Allah ha bendecido a Sus siervos asignándoles ciertas épocas de bondad en las
que las hasanaat (recompensas por las buenas acciones) se multiplican, se
perdonan las malas acciones, y se levanta el estatus de las personas y los
corazones de los fieles acuden a su Señor. Aquellos que se purifiquen a sí
mismos alcanzan el éxito y aquellos que se corrompen fracasan. Allah creó a Sus
siervos para que le adoren, según nos dice en su libro:
“Por
cierto que no he creado a los genios y a los hombres sino para que Me adoren.”.
[51:56]
Uno de los mayores actos de adoración es el ayuno, el cual Allah ha hecho
obligatorio para Sus siervos. Él nos dice en el Corán:
“¡Oh,
creyentes! Se os prescribió el ayuno al igual que a quienes os precedieron para
que alcancéis la piedad.” [2:183]
Allah invita a Sus siervos a ayunar:
“...ayunar
es mejor para vosotros, si lo supierais.” [2:184]
Él los guía para que Le agradezcan por hacer obligatorio el ayuno:
“...engrandeced
a Allah por haberos guiado y así seréis agradecidos.”
[2:185]
Él ha hecho que el ayuno sea algo querido para la gente y que les sea fácil de
hacer para que no tengan dificultades en abandonar sus hábitos y costumbres.
Dice Allah:
“...ayunad
días contados...” [2:184]
Él tiene piedad de ellos y los mantiene alejados de las dificultades y el daño,
según nos dice:
“...Quien
de vosotros estuviese enfermo o de viaje y no ayunase, deberá reponer
posteriormente los días no ayunados...” [2:184]
No ha de sorprender que en este mes, los corazones de los fieles se vuelquen
hacia su Señor, El Más Misericordioso, con temor de Él, y con esperanzas de
obtener Su recompensa y alcanzar el gran éxito del Paraíso.
Dado que el nivel de este acto de adoración es tan elevado, es esencial aprender
las reglamentaciones relacionadas con este mes de ayuno de tal manera que los
musulmanes sepan qué es obligatorio, para hacerlo, qué es prohibido, para
evitarlo, y que está permitido, para no someterse innecesariamente a ningún tipo
de dificultad privándose de ello.
Este libro es un resumen de las reglas, normas, y recomendaciones del ayuno. Que
Allah lo haga beneficioso para mis hermanos musulmanes. Alabado sea Allah, Señor
del Universo.
Definición de Siaam (Ayuno)
(1)
Lingüísticamente, siaam significa en árabe abstinencia. En terminología
islámica, significa abstenerse de aquellas cosas que anulan el ayuno, desde el
alba hasta el ocaso, teniendo la intención (níiah) de hacerlo.
Reglas respecto al ayuno
(2) La
Ummah (comunidad islámica) es unánime en la posición de que es obligatorio
ayunar el mes de Ramadán. La evidencia de ello se encuentra en el Corán y la
Sunnah (tradición del Profeta
r).
Dice Allah:
“¡Oh,
creyentes! Se os prescribió el ayuno al igual que a quienes os precedieron para
que alcancéis la piedad.” [2:183]
El Profetar
dijo:
“El Islam se construye sobre cinco pilares...”
“...uno de ellos es ayunar el mes de Ramadán.”
Quien rompa el ayuno durante Ramadán sin tener una excusa legítima habrá
cometido un pecado grave, el Profeta
r
dijo lo siguiente al describir un sueño que tuvo:
“...hasta que estuve en una montaña donde oí unos gritos. Pregunté: ‘¿Qué son
esos gritos?’. Me dijeron: ‘Son los aullidos de la gente del Infierno’. Luego me
llevaron [a otro lugar], y vi personas colgadas de sus tendones de la corva con
las comisuras de los labios rajadas y sangre chorreando. Pregunté: ‘¿Quiénes son
esos?’. Me dijeron: ‘Son los que rompieron su ayuno antes de que debieran
hacerlo (antes del momento de romper el ayuno)’”.
Al-Haafidh al-Dhahabi (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Es evidente para los creyentes que quien no ayune en Ramadán sin una excusa
válida es peor que un adúltero o un ebrio; incluso dudan de si es musulmán, y lo
consideran hereje y libertino”.
El Sheij al-Islam [Ibn Taimiyah] (que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“Si una persona no ayuna en Ramadán sabiendo que es prohibido no hacerlo y lo
considera halal (permitido), puede ser ajusticiada; y si lo hace porque es
inmoral [pero cree que es haram (prohibido)], entonces debe ser penada por no
ayunar”.
Las Virtudes del Ayuno
(3)
Las virtudes del ayuno son ciertamente enormes, y una de las cosas registradas
en los hadices auténticos (sahih) es que Allah ha elegido el ayuno para Sí
mismo, y lo recompensará y multiplicará sin medida, pues dice [en un Hadiz Qudsí]:
“Excepto por el ayuno que se hace sólo por Mí, y lo recompensaré por ello”.
- El ayuno no tiene igual,
y la súplica de la persona que ayuna no será rechazada.
- La persona que ayuna tiene dos momentos de regocijo: Uno es cuando rompe el
ayuno, y el otro cuando se encuentra con su Señor y se regocija por su ayuno.
-
El ayuno intercederá por la persona el Día del Juicio y dirá:
“Oh Señor, lo he privado de su comida y de sus deseos físicos durante el día,
por eso déjame interceder por él”.
-
El olor que viene de la boca de la persona que ayuna es más querido por Allah
que el aroma del almizcle.
-
El ayuno es una protección y una fortaleza que mantiene a la persona a salvo del
Fuego.
-
Quien ayune un día sinceramente por Allah, Allah lo alejará del Fuego una
distancia de setenta años.
-
Quien ayune un día buscando complacer a Allah, si ese es el último día de su
vida, ingresará al Paraíso.
-
“En el Paraíso existe una puerta llamada ar-Raiiáan a través de la cual entrarán
los que ayunen, y nadie entrará por ella excepto los que hayan ayunado; una vez
que hayan entrado, se cerrará y nadie más podrá entrar”.
-
El ayuno de Ramadán es un pilar del Islam, el Corán fue revelado en ese mes, y
en él hay una noche mejor que mil meses.
-
“Cuando comienza Ramadán, se abren las puertas del Paraíso y se cierran las
puertas del Infierno, y los demonios son encadenados”.
-
Ayunar Ramadán equivale a ayunar diez meses.
-
“Quien ayune Ramadán con fe y esperanza en la recompensa (de Allah), se le
perdonarán todos sus pecados anteriores”.
-
Entre los que rompan su ayuno, Allah escogerá a las personas a liberar del Fuego
del Infierno.
Los Beneficios del Ayuno
(4)
Existen mucha sabiduría y numerosos beneficios relacionados con la piedad
(taqwa) mencionada por Allah en el versículo coránico que dice:
“¡Oh, creyentes! Se os prescribió
el ayuno al igual que a quienes os precedieron para que alcancéis la piedad”.
[2:183]
La interpretación de este versículo coránico es que si una persona se abstiene
de hacer cosas que normalmente son lícitas intentando ganar la complacencia de
Allah y por temor a Su castigo, le será más fácil abstenerse de hacer cosas
prohibidas.
Cuando una persona tiene el estómago vacío y siente hambre, evita que tengan
hambre o deseos muchas de sus otras facultades; pero cuando su estómago está
satisfecho, su boca, sus ojos, sus manos, y sus partes íntimas comienzan a
sentir hambre.
El ayuno derrota al demonio (Shaitán); controla los deseos y protege las
facultades de la persona.
Cuando la persona que ayuna siente dolores a causa del hambre, vive en carne
propia cómo se sienten los pobres, por lo tanto siente compasión por ellos y los
ayuda a mitigar su hambre. No es lo mismo oír hablar de la necesidad que
compartirla, de la misma manera que un jinete no entiende lo duro que es caminar
hasta que se baja del caballo y camina por sí mismo.
El ayuno prepara a la persona a controlar sus deseos y alejarse del pecado;
ayuda a la persona a sobreponerse a su propia debilidad, desarrollando la
disciplina necesaria para despegarse de los malos hábitos. También ayuda a la
persona a acostumbrarse a ser organizado y puntual, lo cual resolverá el
problema que muchas personas tienen de ser desorganizadas, si solo se dieran
cuenta de ello.
El ayuno es también una demostración de la unidad de los musulmanes, pues la
Ummah (comunidad islámica) ayuna y rompe su ayuno al mismo, tiempo en unidad.
El ayuno también brinda una gran oportunidad para quienes quieren invitar a
otros a Allah. En este mes, mucha gente viene a la mezquita por primera vez, y
también lo hacen aquellos que no iban a la mezquita hacía mucho tiempo, y sus
corazones se abren, por lo que debemos aprovechar al máximo esta oportunidad
orando de manera amable, enseñando lo correcto y pronunciando palabras
beneficiosas, a la vez que debemos recuperar con la corrección y las buenas
acciones. Pero quien invita al Islam no debe preocuparse con los demás de tal
manera que olvide su propia alma y se convierta en una vela que ilumine el
camino de los demás pero se consuma a sí misma.
Reglas de etiqueta y Sunnas (tradiciones) del Ayuno
Algunos aspectos del ayuno son obligatorios (fard) y otros son recomendados
(mustahab).
Debemos asegurarnos de comer y beber algo en el suhur (refrigerio de la
madrugada), y de demorarlo hasta justo antes del llamado a la oración del alba
(adhán al-Fayr). El Profeta
r
dijo:
“Coman el refrigerio de la madrugada, pues en él hay bendición (barakah)”.
“El refrigerio es alimento bendito, e implica distinguirse del pueblo del Libro
(cristianos y judíos). Un buen refrigerio para el creyente son los dátiles”.
No se debe demorar la ruptura del ayuno (iftar), porque el Profeta
r
dijo:
“El pueblo recibe la bondad siempre y cuando no demoren su iftar”.
La persona debe romper su ayuno en la manera descrita en el siguiente hadiz
narrado por Ánas:
“El Profeta
r
solía romper su ayuno con dátiles frescos antes de orar; si no había dátiles
frescos, comía dátiles secos; si no había dátiles secos, bebía unos sorbos de
agua”.
Después de la ruptura del ayuno, es una tradición del Profeta
r
recitar las palabras registradas en el hadiz narrado por Ibn ‘Umr (que Allah
esté complacido con ambos), según el cual el Profeta
r
decía, al romper su ayuno, lo siguiente:
“Dhahaba adh-dhama’, wabtallat il-‘uruq, wa zabat al-ayru in shaa Allah (La sed
se ha ido, las venas fluyen nuevamente, y se confirma la recompensa, in sha
Allah)”.
Alejarse del pecado, porque el Profeta
r
dijo:
“Cuando alguno de ustedes ayuna, no debe cometer ningún pecado...”
El Profeta
r
dijo:
“Todo aquel que no deje de hablar falsedades ni de actuar en consecuencia, Allah
no necesita que deje de comer y beber”. (Al-Bujari, al-Fat’h, n° 1903)
La persona que ayuna debe evitar todo tipo de acciones prohibidas, tales como
calumnias, obscenidades y mentiras, de lo contrario, su recompensa puede
perderse. El Profeta
r
dijo:
“Puede que una persona que ayuna no obtenga nada de su ayuno excepto hambre”.
Una de las cosas que pueden destruir las bendiciones de una persona y provocar
malas acciones (sayi’aat) es dejarse distraer por programas de entretenimiento,
telenovelas, películas y juegos deportivos televisados, reuniones vanas, perder
el tiempo en la calle con malas compañías y que ellas mismas pierden el tiempo,
andar por allí sin propósito alguno, ocupando lugar en las calles y veredas. El
mes de la adoración por excelencia para muchas personas se convierte en el mes
en el que duermen de día – para evitar tener hambre – y pasan las noches con
entretenimientos o satisfaciendo sus deseos. Esto provoca que dejen pasar sus
plegarias y la oportunidad de realizarlas en congregación. Algunas personas
incluso reciben este mes con sentimientos de molestia, pensando solo en los
placeres que se pierden. En Ramadán, hay gente que incluso viaja a tierras no
islámicas de vacaciones. Ni siquiera las mezquitas se salvan de estos males,
pues las mujeres acuden allí usando maquillaje y perfume. Aún la Casa Sagrada de
Allah (Ka’bah) no se salva de estos males. Hay gente que hace de este mes un
tiempo de mendicidad, aún cuando no lo necesitan. Otros se divierten con
peligrosos fuegos artificiales o cosas por el estilo, y algunos pierden el
tiempo en los mercados, vagando por las tiendas, o comprando ropa nueva para
seguir las modas. Los comerciantes introducen nuevos productos y diseños en sus
tiendas durante los diez últimos días del mes, alejando a la gente de las
recompensas y las hasanat.
La persona no debe dejarse provocar, pues el Profeta
r
dijo:
“Si alguien lo insulta o provoca, debe decir: ‘Estoy ayunando, estoy ayunando’”.
Una razón para esto es recordarse que está ayunando, y la otra es recordárselo
al provocador. Pero quienes observen la conducta de quienes ayunan verán algo
muy diferente. Es esencial poner en práctica el autocontrol y ser calmos, pero
vemos lo opuesto en esos conductores que van por la calle a toda velocidad
cuando oyen el llamado a la oración del ocaso (adhán al-Maghrib).
La persona no debe comer en exceso, porque el Profeta
r
dijo:
“El hijo de Adán no llena peor vasija que su estómago”.
La persona sabia no vive para comer, sino que come para vivir. El mejor tipo de
comida es la que está para utilizarse, no para servirse. La gente prepara todo
tipo de alimentos (durante Ramadán) y toman la preparación de la comida como una
forma virtual de arte, por lo que las amas de casa y las sirvientas pasan todo
su tiempo cocinando. Esto las aleja de la adoración, y la gente termina pasando
más tiempo que de costumbre preparando comida durante Ramadán. Así, el mes se
convierte en el mes de la indigestión, la obesidad, y las dolencias gástricas en
aquellas personas que comen como glotones y beben como camellos sedientos.
Cuando se paran para orar el Tarawih (la oración nocturna de Ramadán), lo hacen
molestos.
La persona debe aumentar su generosidad compartiendo el conocimiento, dando en
caridad, utilizando su posición de autoridad o fuerza física para ayudar a
otros, y teniendo una buena actitud. Al-Bujari y Muslim reportaron que Ibn
‘Abbaas dijo:
“El Mensajero de Allah fue la más generosa de las personas, y era el más
generoso de todos en Ramadán cuando el ángel Gabriel se encontraba con él; solía
encontrarse con él todas las noches en Ramadán y enseñarle el Corán. El
Mensajero de Allah era más generoso a la hora de hacer el bien que la brisa”.
¿Cómo puede la gente preferir la avaricia ante la generosidad y la holgazanería
ante la acción al punto de no querer hacer su trabajo o tratar al otro
apropiadamente, y utilizan el ayuno como excusa para esto?
Combinar el ayuno con dar de comer a los pobres es un medio de lograr el
Paraíso, pues el Profeta
r
dijo:
“En el Paraíso hay cuartos cuyo exterior puede verse desde el interior y el
interior puede verse desde el exterior. Allah los ha preparado para quienes dan
de comer a los pobres, los que son gentiles en sus palabras, los que ayunan
regularmente y los que oran por la noche cuando la gente duerme”.
Dijo el Profeta
r:
“Quien le dé a la persona que ayuna comida para que rompa su ayuno, tendrá una
recompensa igual (a la de la persona que ayuna), sin que vaya en detrimento en
lo más mínimo de la recompensa del que ayuna”.
El Sheij al-Islam [Ibn Taimiyah] (que Allah tenga misericordia de él) dijo: “Lo
que quiere decir es que debe darle de comer hasta que esté satisfecho”.
Algunos de los Sálaf
(que Allah tenga misericordia con ellos) preferían a los pobres por sobre sí
mismos a la hora de romper su ayuno al momento del iftar. Algunos de ellos eran
‘Abd-Allah ibn ‘Umar, Malik ibn Dinar, Áhmad ibn Hánbal y otros. ‘Abd-Allah ibn
‘Umar no rompía su ayuno a menos que hubiera huérfanos y pobres con él.
Lo que se debe hacer en este bendito mes
Prepárese usted y a su entorno para la adoración, haciendo lo siguiente:
-
Arrepiéntase y regrese a Allah.
-
Regocíjese con el comienzo de este mes.
-
Ayune correctamente.
-
Esté atento y tenga temor de Allah al realizar su oración de Tarawih.
-
No se canse durante los diez días centrales
del mes.
-
Busque la noche de la predestinación (Lailat ul-Qadr).
-
Lea el Corán completo una y otra vez, intente sensibilizarse a lo que lea, y no
tema emocionarse y llorar, porque esto es una misericordia de Allah.
-
Realizar una ‘Umrah durante Ramadán tiene una recompensa equivalente a realizar
el Hayy con el Profeta, según un hadiz confirmado.
-
La caridad realizada durante este mes se multiplica.
-
El I’tikaaf (retiro en la mezquita para adorar a Allah) es una Sunnah confirmada
del Profeta
r.
-
No hay nada malo en felicitarse unos a otros al comienzo del mes. El Profeta
solía desearle a sus Compañeros buenas nuevas al comienzo de Ramadán para
urgirlos a que lo aprovecharan al máximo. Abu Hurairah dijo:
“El Mensajero de Allah dijo: ‘Ha venido a ustedes Ramadán, un mes bendito.
Allah ha hecho obligatorio que ayunen durante este mes. Durante el mismo, las
puertas del Paraíso se abren y se cierran las puertas del Infierno, y los
demonios son encadenados. En este mes, hay una noche que es mejor que mil meses,
y quien se vea privado de su bondad, ciertamente ha sido privado’”.
Algunas reglas respecto al ayuno
(6) Un
tipo de ayuno es aquel que se realiza en días consecutivos, como el ayuno de
Ramadán, ayuno para reparar faltas cometidas como, el divorcio por dhihaar,
por tener relaciones sexuales durante el día en Ramadán, o una muerte
accidental. Además, el que hace un voto de ayunar días consecutivos debe
cumplirlo.
Otro tipo de ayuno es el que no se realiza en días consecutivos, como lo es la
recuperación de días perdidos en Ramadán, ayunar diez días si no se tiene un
animal de sacrificio durante el Hayy, ayunar por romper un juramento (según la
mayoría de los sabios), ayunar para compensar por violar las condiciones del
ihraam (según la opinión más correcta), y ayunar para cumplir con un voto en
aquellos casos en que no se tenía intención de ayunar días consecutivos.
(7)
Los ayunos voluntarios recuperan las falencias de los ayunos obligatorios.
Algunos ejemplos de ayunos voluntarios incluyen ‘Aashuraa’ (ayuno del 10 del mes
de Muhárram), el Día de ‘Arafah (para quienes no realicen el Hayy), Ayyaam
al-Bid,
lunes y jueves, seis días del mes de Shawwaal, y los ayunos específicos de los
meses de Muhárram y Sha’baan.
(8) No
está permitido especificar el viernes para ayunar
ni ayunar un sábado a menos que se trate de un ayuno obligatorio.
Se refiere aquí a dedicarlo sin que haya una razón válida. No está permitido
ayunar toda la vida, ni ayunar dos días o más sin romper el ayuno (es decir,
ayunar más de un día sin romper el ayuno después del ocaso).
Es haram ayunar los días festivos o en Aiaam al-Tashriq – el 11, 12, y 13 de
Dhu’l-Hijjah – pues se trata de días para comer, beber, y recordar a Allah. Sin
embargo, los peregrinos que realicen el Hayy pueden ayunarlos (Aiaam al-Tashriq)
en Minaa si no tienen la capacidad económica de ofrecer un animal en sacrificio.
¿Cómo se determina el comienzo de Ramadán?
(9) El
comienzo de Ramadán se confirma al ver la luna creciente o al completar los
treinta días del mes de Sha’baan. Quien vea la luna o se entere de la visión de
la misma por parte de una fuente confiable tiene la obligación de ayunar.
Utilizar cálculos astronómicos para determinar el comienzo de Ramadán es una
bid’ah (innovación), debido a que el Profeta
r
dijo claramente:
“Ayunen cuando la vean (la luna) y rompan su ayuno cuando la vean”.
Si un musulmán adulto, confiable, en sus cabales, que tiene buena vista, dice
que ha visto la luna con sus propios ojos, entonces debemos tomar su palabra y
actuar en consecuencia comenzando a ayunar.
¿Quién tiene la obligación de ayunar?
(10) El
ayuno es obligatorio para todo musulmán adulto mentalmente sano, residente (es
decir, que no esté de viaje) que pueda ayunar y que no tenga nada que le impida
hacerlo, como ser la menstruación o la hemorragia pos-parto.
Se considera que una persona ha alcanzado la edad adulta cuando sucede alguna de
estas tres cosas:
1) Emisión de
semen, ya sea en un sueño erótico u otra modalidad;
2) Crecimiento
de vello púbico en torno a las partes íntimas;
3) Al cumplir
los quince años de edad.
En el caso de las mujeres, existe una cuarta señal, que es la menstruación.
Cuando una joven tiene su menarca (comienzo de sus períodos), está obligada a
ayunar, aún si no hubiera cumplido diez años.
(11) Los
niños deben ser instruidos en el ayuno a la edad de siete años si pueden
hacerlo, y algunos sabios sostienen que, como en el caso del Salah, el niño
puede ser reprendido si no ayuna a la edad de diez años.
Los niños serán recompensados por ayunar, y sus padres serán recompensados por
criar correctamente a sus hijos y guiarlos a hacer buenas acciones. Al-Rubayyi’
bint Mu’awwidh dijo, refiriéndose a Ramadán cuando fue hecho obligatorio:
“Solíamos hacer ayunar a nuestros hijos, y les hacíamos un juguete de lana. Si
alguno de ellos lloraba pidiendo comida, les dábamos ese juguete para que se
entretuvieran hasta que fuera hora de romper el ayuno”.
Algunas personas creen que no es importante instruir a sus niños en el ayuno. De
hecho, un niño puede entusiasmarse con el ayuno y estar en condiciones de
hacerlo, pero su padre o su madre puede pedirle que no ayune ya que siente
“pena” por él. Lo que no advierten es que la verdadera pena y compasión consiste
en ayudarlo a acostumbrarse al ayuno. Allah dice:
“¡Oh, creyentes! Guardaos a
vosotros mismos y a vuestras familias del Fuego, cuyo combustible serán los
hombres y las piedras, y en el que habrá ángeles violentos y severos que no
desobedecen a Allah en lo que les ordena, sino que ejecutan cabalmente Sus
órdenes.”. [66:6]
Debe prestarse mucha atención a las niñas que acaban de alcanzar la madurez,
pues pueden estar ayunando durante su menstruación por vergüenza sin recuperar
luego sus ayunos.
(12) Si un
no musulmán se convierte al Islam, si un niño llega a la pubertad, o si una
persona demente recupera la cordura durante el día, deben abstenerse de comer
hasta el ocaso, pues ya están obligados a ayunar. Sin embargo, no tienen que
recuperar los días de ayuno que perdieron en Ramadán, pues en ese momento
específico aún no estaban obligados a ayunar.
(13) La
persona demente no es responsable de sus actos (sus acciones no quedan
registradas), pero si una persona tiene demencia temporal, sólo en algunos
momentos, debe ayunar en sus períodos de cordura y no está obligada a hacerlo
cuando está demente. Si la persona se vuelve demente durante el día, esto no
invalida su ayuno, tal como sucede por enfermedad o alguna otra razón, pues tuvo
la intención de ayunar cuando estaba en sus cabales.
La misma regla se aplica a las personas epilépticas.
(14) Si
alguien muere durante Ramadán, no existe “deuda” sobre esa persona ni sus
herederos en lo que respecta a los días restantes del mes.
(15) Si
alguien no sabe que es obligatorio ayunar Ramadán o que es haram comer o
mantener relaciones sexuales durante el día en este mes, la excusa es aceptable,
según la mayoría de los sabios. Ese puede ser el caso de alguien que acaba de
convertirse al Islam, un musulmán que vive en tierras no musulmanas o del
musulmán que creció entre no musulmanes. En cuanto a los que fueron criados
entre musulmanes y tuvieron la oportunidad de averiguar e informarse al
respecto, no hay excusa que sea válida.
Viajeros
(16) Para
que un viajero tenga permitido romper su ayuno, deben cumplirse ciertas
condiciones. Su viaje debe ser extenso, o poder ser calificado como viaje en sí
(aunque existen diferencias entre los sabios al respecto), y tiene que haber
salido de la ciudad y sus alrededores. La mayoría de los sabios afirman que el
viajero no puede romper su ayuno hasta tanto haya cruzado los límites de la
ciudad. De hecho, sostienen que un viaje no comienza hasta que la persona cruza
los límites de la ciudad, y la persona que está en la ciudad se considera
“residente” y “presente”. Dice Allah:
“...Quien de vosotros presencie la
aparición de la luna deberá ayunar; y quien estuviere enfermo o de viaje deberá
reponer posteriormente los días no ayunados y así completar el mes. Allah desea
facilitarles las cosas y no dificultárselas…” [2:185]
No se lo considera viajero hasta que haya salido de la ciudad. Si aún se
encuentra en la ciudad, se considera como un residente más y no puede acortar
sus plegarias. El viaje tampoco debe ser realizado con fines pecaminosos (según
la mayoría de los sabios), o con el propósito de evadir el ayuno.
(17) El
viajero puede romper su ayuno según el consenso de la comunidad, y no se
considera su nivel de capacidad o dificultad para hacerlo. Aún si el viaje es
fácil y tiene alguien para servirlo, puede romper su ayuno y acortar sus
plegarias.
(18) La
persona que tenga la determinación de viajar en Ramadán no debe tener la
intención de romper el ayuno hasta tanto se encuentre de viaje, porque puede
sucederle algo que le impida emprender el viaje.
El viajero no debe romper su ayuno hasta tanto haya transpuesto las últimas
casas habitadas de su ciudad; una vez que haya cruzado los límites de la ciudad,
podrá entonces romper su ayuno. De igual manera, si está volando, podrá romper
el ayuno una vez que el avión haya despegado y salido de los límites de la
ciudad. Si el aeropuerto está fuera de la ciudad, podrá romper allí el ayuno,
pero si se encuentra dentro de ella o anexo a la ciudad, no podrá romper el
ayuno pues aún se encuentra dentro de los límites de su ciudad.
(19) Si el
sol se oculta y la persona rompe su ayuno en tierra, y luego el avión despega y
puede a ver el sol, no tiene que dejar de comer. Ya habrá completado su día de
ayuno, y no hay manera de repetir un acto de adoración si ya ha sido completado.
Si el avión despega antes del ocaso y la persona quiere completar el ayuno de
ese día durante el viaje, entonces no debe romper el ayuno hasta que el sol se
haya puesto donde quiera que se encuentre volando en ese momento. El piloto no
puede bajar el avión hasta una altura en la que no se pueda ver el sol sólo para
poder romper el ayuno, pues esto sería un engaño. Si el piloto bajase el avión
por una razón válida, y a consecuencia de ella desapareciera el sol, entonces sí
puede romper el ayuno.
(20) Toda
persona que viaje a un destino y tenga la intención de quedarse allí más de
cuatro días debe ayunar según la mayoría de los sabios. Por lo tanto, si una
persona viaja para estudiar en el extranjero por varios meses o años, entonces
se considera “residente” de ese lugar – según la opinión de la mayoría de los
sabios, entre ellos los cuatro imanes – y debe ayunar y orar de manera plena.
Si un viajero pasa por una ciudad que no es la suya, no tiene que ayunar a menos
que se quede allí por más de cuatro días. Si ese es el caso, debe ayunar, pues
las reglas de los residentes también se le son aplicables.
(21) Toda
persona que comience a ayunar siendo residente, y luego inicie un viaje durante
el día puede romper su ayuno, pues Allah considera a los viajes como una excusa
legítima para no ayunar. Dice Allah:
“...y quien estuviere enfermo o de
viaje deberá reponer posteriormente los días no ayunados y así completar el
mes...” [2:185]
(22) Una
persona que habitualmente viaja puede no ayunar si tiene un hogar al cual
regresar, como es el caso de los mensajeros que sirven a los intereses de los
musulmanes (y también los pilotos y empleados de líneas aéreas, aún si sus
viajes son diarios), pero tienen que recuperar los ayunos más tarde. Lo mismo se
aplica a los marinos que tienen un hogar en tierra. Pero si el marino tiene a su
esposa y todo lo que necesita en el barco y viaja constantemente, entonces no
está permitido que rompa su ayuno o acorte sus plegarias. Si los beduinos
nómades viajan de su hogar de invierno al de verano o viceversa, pueden romper
el ayuno y acortar sus plegarias. Una vez que están instalados en su hogar de
invierno o verano, no deben romper su ayuno ni acortar sus plegarias, aún si van
siguiendo sus rebaños.
(23) Si un
viajero llega a destino durante el día, hay una diferencia importante de opinión
entre los sabios respecto a si debe abstenerse de comer y beber o no.
Para tener seguridad en lo que se hace, es preferible abstenerse de comer y
beber por respeto al mes, pero ese ayuno debe recuperarse más tarde, ya sea que
se dejó de comer y beber al llegar o no.
(24) Si la
persona comienza Ramadán en una ciudad y luego viaja a otra donde la gente
comenzó a ayunar antes o después que él, debe seguir la regla del pueblo de
destino. Sólo debe terminar Ramadán cuando ellos lo hagan, aún si eso significa
ayunar más de treinta días, porque el Profeta
r
dijo:
“Ayuna cuando todos ayunen, y rompe tu ayuno cuando todos rompen su ayuno”.
Si esto significa que su ayuno es menor a veintinueve días, entonces debe
recuperarlo después del ‘Eid, porque el mes lunar no puede ser menor a
veintinueve días.
Enfermos
(25) En
caso de alguna enfermedad que haga sentir mal a la persona, no está permitido
que esa persona ayune. La base para esto es la aleya coránica que dice:
“...y quien estuviere enfermo o de
viaje deberá reponer posteriormente los días no ayunados y así completar el
mes...” [2:185]
Pero si el mal es menor, como tos o una jaqueca, entonces no es una razón válida
para romper el ayuno.
Si existen pruebas médicas, si una persona sabe por su propia experiencia, o si
tiene la certeza de que el ayuno empeorará su enfermedad o demorará su
recuperación, entonces debe romper el ayuno. Por el contrario, se considera
reprensible (makruh) que ayune en dichos casos. Si la persona está gravemente
enferma, no está obligada a tener durante la noche la intención de ayunar el día
siguiente, aún si existiera la posibilidad de que esté mejor en la mañana,
porque lo que cuenta es el momento actual.
(26) Si el
ayuno provoca pérdida de la conciencia, la persona debe romper el ayuno y
recuperarlo más adelante.
Si una persona pierde la conciencia durante el día y la recupera antes o después
del ocaso, su ayuno sigue siendo válido siempre y cuando haya ayunado desde el
alba. Si la persona permanece inconsciente desde el alba al ocaso, entonces su
ayuno no es válido según la mayoría de los sabios. Según ellos, es obligatorio
que la persona que pierde la conciencia
recupere sus ayunos más adelante, sin importar cuánto tiempo haya estado
inconsciente.
Algunos sabios han emitido veredictos (fatwas) al efecto de que una persona que
pierde la conciencia, que toma somníferos, o que recibe anestesia general por
alguna razón genuina y pierde la conciencia por tres días o menos debe recuperar
esos ayunos más adelante, pues se considera como la persona que duerme. Si está
inconsciente por más de tres días, no tiene que recuperar los ayunos pues se
considera como la persona demente.
(27) Si
una persona siente mucha hambre o sed, y teme que pueda morir o que se
perjudiquen de manera irreparable algunas de sus facultades, y tiene fundamentos
sólidos para creer que así sea, entonces puede romper su ayuno y recuperarlo
luego, pues es obligatorio preservar la vida. Sin embargo, no está permitido
romper el ayuno sólo porque uno está cansado o porque tiene miedo de padecer
alguna enfermedad, pero sin fundamento alguno. Las personas que trabajan en
ambientes de mucha demanda física no tiene permitido romper el ayuno, y deben
tener la intención por la noche de ayunar el día siguiente. Si no pueden dejar
de trabajar y temen que les pueda pasar algo malo durante el día, o enfrentar
alguna calamidad que les obligue a romper el ayuno, entonces deben comer sólo lo
necesario para afrontar la situación, luego deben abstenerse de comer hasta el
ocaso, pero tendrán que recuperar más adelante ese ayuno. Los trabajadores con
mucha exigencia física, como son aquellos que trabajan con hornos metalúrgicos o
fundiendo metales, deben intentar cambiar su horario de trabajo para poder
trabajar en la noche o tomarse sus vacaciones en Ramadán. Deben intentar hacerlo
aún si la licencia fuese sin goce de haberes, pero si no es posible, entonces
deben buscar otro trabajo donde puedan combinar las obligaciones mundanas con
las religiosas.
“…y sabed que Allah siempre le dará
una salida a quien Le tema, y le sustentará de donde menos lo espera. Y quien se
encomiende a Allah, sepa que Él le será suficiente”.
[65:2-3]
Si un estudiante tiene un examen, no es una excusa válida para romper el ayuno
en Ramadán, y no está permitido obedecer a los padres a la hora de romper el
ayuno con respecto a un examen. No está permitido ningún tipo de obediencia a un
ser creado si la misma implica desobedecer al Creador.
(28) Una
persona enferma que ansía recuperarse debe esperar a estar mejor y luego
recuperar los ayunos perdidos. No basta sólo con dar de comer a los pobres. La
persona que sufre de una enfermedad crónica y no tiene esperanzas de
recuperación y los ancianos que no pueden ayunar deben dar de comer a una
persona pobre con medio saa’ del alimento básico de su país por cada día de
ayuno perdido (medio saa’ equivale aproximadamente a un kilo y medio de arroz).
Puede hacerlo todo de una vez al final del mes o dar de comer a una persona
pobre todos los días. Esto debe hacerse dando la comida propiamente dicha, según
el texto Coránico – no puede reemplazarse dando dinero
. Sin embargo, puede dar dinero a una persona confiable u organización de
caridad para que compre comida y la distribuya entre los pobres en su nombre.
Si una persona enferma no ayuna en Ramadán mientras espera recuperarse y ayunar
los días perdidos más adelante, y luego descubre que su enfermedad es crónica,
debe entonces dar de comer a una persona pobre por cada día que no ayunó
. Si una persona está esperando recuperarse de su enfermedad y ansía ponerse
bien pero luego muere, no existe “deuda” alguna sobre él ni sus herederos. Si la
enfermedad de una persona es considerada crónica y no ayuna pero da de comer a
los pobres, y luego los avances de la medicina determinan que puede curar esa
enfermedad, no tiene que recuperar los ayunos perdidos, porque hizo lo que tenía
que hacer en ese momento.
(29) Si
una persona enferma se recupera y puede realizar los ayunos perdidos pero no lo
hace antes de morir, entonces debe tomarse dinero de sus bienes y dar de comer a
una persona pobre por cada día que el enfermo haya perdido. Si alguno de sus
parientes quiere ayunar en su nombre, puede hacerlo, pues fue registrado en
Bujari y Muslim que el Mensajero de Allah
r
dijo:
“Quien muera debiendo algunos ayunos, que su heredero ayune en su nombre”.
Los ancianos
(30) Las
personas muy ancianas que hayan perdido la fuerza y estén cada día más débiles
pueden no ayunar, y así estará permitido siempre y cuando ayunar sea algo
difícil para ellos. Ibn ‘Abbás dijo respecto a la aleya Coránica:
“Y quienes pudiendo ayunar no lo
hicieren deberán alimentar a un pobre [por cada día no ayunado]”.
[2:184]
“No se trata de una aleya abrogada. Se refiere a los ancianos y ancianas que no
pueden ayunar, por lo que deben dar de comer a una persona pobre por cada día”.
Quienes estén seniles o confundidos no tienen que ayunar ni hacer nada en
reemplazo, y su familia tampoco tiene que hacer nada para compensar esos ayunos.
Dichas personas ya no se consideran obligadas a ayunar. Si tienen cordura
ocasional, entonces deben ayunar cuando están en sus cabales y no tienen que
hacerlo cuando están confundidos.
(31) En
cuanto a aquellos que se encuentran luchando contra el enemigo o están sitiados
por el mismo, pueden romper su ayuno si éste podría debilitarlos demasiado como
para combatir, aún si no se encontrasen viajando. Si necesitan romper el ayuno
antes de combatir, pueden hacerlo. El Profeta
r
dijo una vez a sus Compañeros antes de comenzar una batalla:
“En la mañana se enfrentarán al enemigo y el no ayunar los hará más fuertes, por
eso no ayunen”.
Esa es también la opinión preferida por el Shéij al-Islam Ibn Taimiyah. Los
sabios de Damasco también emitieron fatwas al mismo efecto cuando la ciudad fue
atacada por los tártaros.
(32) Si la
razón que una persona tiene para no ayunar es obvia, como ser una enfermedad, no
hay nada malo en que coma o beba abiertamente. Pero si la razón es oculta, como
es el caso de la menstruación, es mejor comer y beber en secreto para no sufrir
acusaciones ni reproches.
An-Niyyáh (la intención) de ayunar
(33)
An-niyyáh (la intención) es una condición requerida para el ayuno obligatorio de
Ramadán al igual que para otros ayunos obligatorios, como ser recuperar ayunos
perdidos o ayunos realizados como acto de kaffárah (expiación), dado que el
Profeta
r
dijo:
“No es válido el ayuno de la persona que no tuvo la intención de ayunar desde la
noche anterior.”
La intención debe hacerse en cualquier momento durante la noche, aún si fuera
sólo un momento antes del Fayr. An-Niyyáh significa tener la resolución en el
corazón de hacer algo; decirlo en voz alta es una bid’ah (innovación
reprochable), y toda persona que sepa que mañana es un día de Ramadán y quiere
ayunar habrá tenido la intención [debido a ese conocimiento].
(Maymu’ Fatáwa Shéij al-Islam, 25/215).
Si una persona tiene la intención de romper su ayuno durante el día pero no lo
hace, entonces su ayuno se ve afectado adversamente, según la opinión más
correcta; es como la persona que quiere hablar durante la plegaria pero no lo
hace. Algunos de los sabios sostienen que no está ayunando desde el momento en
que deja de tener la intención de ayunar, por lo que sugieren que ese ayuno se
recupere más adelante, por precaución.
La persona que ayuna Ramadán no necesita repetir mentalmente la intención todas
las noches en Ramadán; basta con tener la intención al comienzo del mes. Si la
intención se interrumpe por romper el ayuno debido a un viaje o una enfermedad,
por ejemplo, entonces tendrá que renovar interiormente su intención de ayunar
cuando la razón para romper el ayuno ya no esté presente.
(34) Tener
la intención la noche anterior no es una condición de los ayunos nawáfil
(voluntarios), debido al hadiz narrado por ‘Aishah, quien dijo:
“El Mensajero de Allah se acercó un día y me dijo: ‘¿Tienes algo (para comer)?’.
Le dije: ‘No’. Él dijo: ‘En ese caso, estoy ayunando’”.
Pero en el caso de ayunos como ‘Arafah y ‘Aashurá, es mejor asegurarse y
especificar la intención la noche anterior.
(35) Si
una persona inicia un ayuno obligatorio, como por ejemplo recuperar un ayuno
perdido de Ramadán, cumplir con un voto, o ayunar como acto de kaffárah
(expiación), debe completar el ayuno y no está permitido que lo rompa a menos
que tenga una excusa válida para hacerlo. En el caso de un ayuno náfil
(voluntario):
“La persona que realiza un ayuno voluntario es su propio gobernante, si desea
puede continuar ayunando, y si lo desea puede romperlo”.
...aún si no existiese razón para romperlo. El Profeta
r
se despertó una mañana y ayunó, y luego comió.
Pero, ¿será recompensada la persona que rompe el ayuno sin razón por el ayuno
que ya ha realizado? Algunos de los sabios sostienen que no será recompensada,
por lo que es mejor que la persona que cumple un ayuno voluntario lo termine a
menos que exista una razón válida y apremiante para dejar de ayunar.
(36) Si
una persona no se entera hasta el alba que ha comenzado Ramadán, debe dejar de
comer y beber por el resto del día y recuperar ese ayuno más tarde, según la
opinión de la mayoría de los sabios, según dijo el Profeta
r:
“No es válido el ayuno de la persona que no tuvo la intención de ayunar desde la
noche anterior”.
(37) Si un
preso o cautivo sabe que ha comenzado Ramadán porque ve él mismo la luna o una
persona confiable se lo dice, entonces debe ayunar. Si no sabe que ha comenzado
el mes, debe tratar de deducirlo por sí mismo (iytihaad) y actuar según lo que
considere más probable. Si en algún momento más adelante descubre que su ayuno
ha coincidido con Ramadán, entonces está bien, según la mayoría de los sabios, y
si su ayuno fue hecho después de Ramadán, está bien según la mayoría de los
fuqahaa’ (juristas). Pero si su ayuno fue antes de Ramadán, no es aceptable y
debe recuperar ese día de ayuno. Si una parte de su ayuno coincidió con Ramadán
y otra parte no, la parte que coincidió con el mes o después de él es correcta,
pero no la que vino antes. Si nunca logra aclarar el asunto, entonces su ayuno
es aceptable porque hizo lo que pudo, y Allah nunca pone sobre una persona una
carga mayor a la que pueda sobrellevar.
Cuándo comenzar y cuándo romper el ayuno
(38) Una
vez que la circunferencia completa del sol ha desaparecido [en el horizonte], la
persona debe romper su ayuno e ignorar el fulgor rojo que permanece en el
horizonte. El Profeta
r
dijo:
“Una vez que llega la noche y el día desaparece, y el sol se ha puesto, la
persona que ayuna debe romper su ayuno”.
La Súnnah es romper el ayuno lo antes posible. El Profeta
r
no oraba el Maghrib hasta tanto hubiese roto su ayuno, aunque más no fuera con
un sorbo de agua.
Si la persona que ayuna no encuentra nada con qué romper su ayuno, debe tener la
intención en su corazón de romper el ayuno y no chuparse el dedo [ni nada
similar] como hace alguna gente. El ayuno debe romperse en el momento adecuado.
Una vez el Profeta
r
vio que en Infierno había personas colgadas con sangre que les caía de las
comisuras de los labios. Cuando preguntó por ellos, le dijeron que eran los que
rompieron su ayuno antes de que fuera tiempo indicado.
Si la persona tiene la certeza, piensa que es muy probable, o tiene dudas de que
si ha roto o no el ayuno en el momento adecuado, debe recuperar ese ayuno más
adelante, pues el principio básico es que el día no ha terminado.
Debe tener cuidado de confiar en la palabra de fuentes no fidedignas, y también
de las diferencias horarias entre distintos pueblos y ciudades cuando oye el
adhán en la radio, por ejemplo.
(39)
Cuando aparece el alba, que es la luz blanca que se extiende por el horizonte en
el este antes del amanecer propiamente dicho, la persona que desea ayunar debe
dejar de comer y beber de inmediato ya sea que oiga o no el adhán. Si la persona
sabe que el muecín llama el adhán al alba, debe dejar de comer y beber al oír el
adhán, pero si el muecín llama el adhán antes de Fayr, no tiene entonces que
dejar de comer y beber al oírlo. Si no conoce cuál es la práctica habitual del
muecín, o si hay diferencias entre los muecines y no puede determinar por sí
mismo el momento del alba – como sucede en el caso de las ciudades grandes
debido a los edificios y la iluminación artificial – debe tener la precaución de
referirse a un horario impreso, siempre y cuando esté seguro de que los cálculos
sobre los cuales se realizó no sean incorrectos.
La idea de tomar medidas de precaución dejando de comer y beber un tiempo antes
de Fayr, por ejemplo, diez minutos, es una innovación reprensible (bid’ah). En
algunos horarios puede verse un título que dice “imsaak” (momento límite para
dejar de comer y beber) y otro para el Fayr. Esa práctica va en contra del
Islam.
(40) Los
musulmanes que viven en ciudades en las que exista una alternancia distinta
entre el día y la noche en un período de veinticuatro horas deben ayunar, sin
importar lo largo que sea el día, siempre y cuando haya distinción entre el día
y la noche. En aquellos sitios en que no existe tal distinción, los musulmanes
deben ayunar según los horarios de la ciudad más cercana en la que exista la
alternancia entre día y noche.
Lo que anula el ayuno
(41)
Aparte de la menstruación y el sangrado posparto, otras cosas que rompen el
ayuno se consideran solo si se cumplen algunas de las siguientes tres
condiciones:
1) Si una
persona sabe que rompe el ayuno;
2) Si sabe lo
que está haciendo y no ha olvidado que está ayunando;
3) Si lo hace
por voluntad propia sin que lo obliguen.
Algunas de las cosas que rompen el ayuno son aquellos actos que implican la
expulsión de líquidos corporales, como ser las relaciones sexuales, vomitar
intencionalmente, la menstruación, y la aplicación de ventosas; y aquellas que
implican digerir materia nutritiva, como comer y beber.
(42) Entre
aquellas cosas que rompen el ayuno se encuentran cosas clasificadas como comer y
beber, por ejemplo, tomar medicamentos o píldoras por vía oral, inyectarse
sustancias nutritivas, o hacerse transfusiones de sangre.
-
Las inyecciones que no se aplican como reemplazo de la comida o la bebida sino
que se utilizan para administrar medicamentos como penicilina, insulina o
vacunas, no anulan el ayuno, sin importar que sean intramusculares o
intravenosas.
Pero como precaución, todas esas inyecciones es preferible que sean aplicadas
durante la noche.
-
La diálisis renal, a través de la cual se saca la sangre, se la limpia y se la
vuelve a ingresar al torrente con el agregado de químicos o sustancias
nutritivas como azúcares o sales, se considera que rompe el ayuno.
-
Según la opinión más correcta, los supositorios, gotas oftálmicas u ópticas, las
extracciones dentarias y la curación de heridas no rompen el ayuno.
-
Los inhaladores utilizados para el asma no rompen el ayuno, porque se trata
solamente de vapor que va a los pulmones – no es alimento, y son necesarios en
todo momento, tanto en Ramadán como en otros momentos.
-
Extraerse sangre para un análisis no rompe el ayuno y está permitido pues se
trata de algo necesario.
-
Los medicamentos para hacer buches y gárgaras no rompen el ayuno siempre y
cuando no se traguen. Si a una persona le rellenan la caries de un diente y
siente el sabor de la pasta en la garganta, no rompe el ayuno.
Las siguientes acciones NO rompen el ayuno:
-
Aplicarse gotas en los oídos o la nariz o spray nasal – siempre y cuando se
evite tragar cualquier cosa que llegue a la garganta.
-
Las tabletas que se colocan debajo de la lengua para tratar la angina y otras
condiciones – siempre y cuando se evite tragar cualquier cosa que llegue a la
garganta.
-
Todo lo que se introduzca en la vagina con fines médicos, como pesarios, duchas,
sondas, o dedos.
-
La inserción de una sonda o de un dispositivo intrauterino (DIU o espiral) o
elementos similares en el útero.
-
Inserción en la uretra – en hombres y mujeres – de un catéter o pigmento opaco
para realizar un diagnóstico por imágenes, medicamentos, o soluciones para
limpiar la vejiga.
-
Rellenos, extracciones, o limpiezas dentarias, uso de siwaak o cepillo de
dientes – siempre y cuando se evite tragar cualquier cosa que llegue a la
garganta.
-
Enjuagarse la boca, hacer gárgaras, o aplicarse sprays de uso tópico – siempre y
cuando se evite tragar cualquier cosa que llegue a la garganta.
-
Inyecciones subcutáneas, intramusculares, o intravenosas – excepto aquellas que
brindan nutrición.
-
Oxígeno.
-
Gases anestésicos – siempre y cuando el paciente no reciba soluciones
nutritivas.
-
Medicamentos absorbidos a través de la piel, como cremas y parches para
administrar medicamentos y químicos.
-
Inserción de un catéter en las venas para realizar un diagnóstico por imágenes o
tratamiento de los vasos sanguíneos en el corazón u otros órganos.
-
Uso de un laparoscopio (instrumento que se inserta a través de una pequeña
incisión) para realizar operaciones.
-
Tomar biopsias o muestras del hígado u otros órganos – siempre y cuando no esté
acompañada por administración de soluciones.
-
Gastroscopía – siempre y cuando no esté acompañada por administración de
soluciones u otras sustancias.
-
Introducción de cualquier instrumento o medicamento en el cerebro o la columna
vertebral.
(43) Toda
persona que coma o beba deliberadamente durante el día en Ramadán sin tener una
excusa válida habrá cometido un pecado gravísimo y tendrá que arrepentirse y
recuperar más tarde el ayuno. Si rompió el ayuno con algo haram, como las
bebidas alcohólicas, el pecado es aún más grave. Cualquiera sea el caso, tiene
que arrepentirse con sinceridad y realizar más actos voluntarios, ayunos, y
otros actos de adoración para evitar que haya falencias en su registro de
acciones obligatorias, y para que Allah acepte su arrepentimiento.
(44) “Si
alguien por olvido come o bebe, que continúe su ayuno, pues Allah es quien le ha
dado de comer y beber”.
Según otra narración:
“No tiene que recuperar ese ayuno ni ofrecer expiación (kaffárah)”.
Si una persona ve que alguien está comiendo porque ha olvidado el ayuno, debe
recordárselo, debido al significado general de la aleya Coránica:
“Ayudaos unos a otros a obrar el
bien y apartarse del mal, y no cooperéis en el pecado y la trasgresión.”
[5:2]
... y el hadiz:
“Si lo olvido, recuérdenmelo”.
...y eso se debe al principio de que es un acto incorrecto que debe ser
cambiado.
(45)
Aquellas personas que tienen que romper su ayuno para salvar la vida de alguien
que está en peligro pueden hacerlo, pero deberán recuperar ese ayuno más
adelante. Esto se aplica en aquellos casos en que alguien se está ahogando o
cuando es necesario apagar un incendio.
(46) Si la
persona está obligada a ayunar pero tiene relaciones sexuales deliberadamente
durante el día en Ramadán por propia voluntad, y en ellas hay contacto entre los
genitales, y el glande completa la penetración, se rompe el ayuno, ya sea que
eyacule o no, y debe arrepentirse. Primero debe ayunar el resto del día, pero
tendrá que recuperar más adelante ese ayuno y ofrecer una expiación (kaffárah).
En un hadiz narrado por Abu Huráirah consta lo siguiente:
“Mientras estábamos sentados con el Mensajero de Allah (que la paz y las
bendiciones de Allah desciendan sobre él), se acercó un hombre y dijo: ‘¡Oh
Mensajero de Allah, estoy condenado!’. Él le dijo: ‘¿Qué problema tienes?’. Le
respondió: ‘Tuve relaciones sexuales con mi esposa cuando estaba ayunando’. El
Mensajero de Allah dijo: ‘¿Tienes un esclavo que puedas liberar?’. El hombre
respondió: ‘No’. El Profeta
r
preguntó: ‘¿Puedes ayunar dos meses consecutivos?’. El hombre respondió: ‘No’.
El Profeta preguntó nuevamente: ‘¿Tienes cómo dar de comer a sesenta personas
pobres?’. El hombre respondió: ‘No’...”
La misma regla se aplica en casos de zinaa (adulterio o fornicación) o
relaciones homosexuales.
Si una persona tiene relaciones sexuales durante el día más de una vez en
Ramadán, debe ofrecer expiación por cada día como también recuperar el ayuno de
cada día perdido. No saber que la kaffárah (expiación) es obligatoria no es una
excusa válida.
(47) Si un
hombre quiere tener relaciones sexuales con su esposa pero rompe el ayuno
comiendo primero, entonces el pecado es aún más grave, porque ha violado la
santidad del mes en dos ocasiones, comiendo y teniendo relaciones sexuales. En
este caso, queda aún más claro que la expiación es obligatoria, y si pretende
evitarla, no hará más que empeorar las cosas. Debe arrepentirse sinceramente.
(48)
Besarse, abrazarse, tocarse, y mirar frecuentemente al cónyuge, si pueden
controlarse, está permitido, pues así lo reportaron Bujari y Muslim de ‘Aishah,
quien dijo que el Profeta
r
solía besar y abrazar a su esposa mientras ayunaba, pero controlaba sus deseos.
Con respecto al hadiz qudsí que dice:
“Él se mantiene lejos de su esposa por la causa de Allah”.
... se refiere a las relaciones sexuales. Pero si una persona se excita
rápidamente y no puede controlarse, entonces no está permitido que bese o abrace
a su cónyuge, pues eso llevará a que rompa el ayuno, ya que no está seguro de si
podrá evitar tener un orgasmo o tener relaciones. Dice Allah en un hadiz qudsí:
“...y deja de lado su deseo por la causa de Allah”.
La regla islámica es que todo lo que lleve a cometer algo haram es haram.
(49) Si
una persona está teniendo relaciones sexuales y aparece la luz del alba, debe
abandonar de inmediato el acto. Su ayuno será válido aún si eyacula después de
detenerse, pero si continúa el acto sexual después del alba, habrá roto el ayuno
y tendrá que arrepentirse, recuperar más adelante el ayuno, y ofrecer la
expiación correspondiente.
(50) Si
llega la mañana y la persona está en estado de yanábah (impureza posterior a la
relación sexual), esto no afecta su ayuno. La persona puede demorarse en
realizar el ghusl – ya sea por yanábah, después de la menstruación, o sangrado
posparto – hasta que aparezca el alba (pero antes del amanecer) pero es mejor
realizar el ghusl y así poder orar.
(51) Si
una persona que ayuna está durmiendo y tiene un sueño erótico, esto no rompe el
ayuno según el consenso de los sabios (iymaa’). La persona debe completar su
ayuno. Si pospone el ghusl (hasta después del alba pero antes del amanecer) no
rompe el ayuno, pero debe realizarlo cuanto antes para poder orar.
(52) Si
una persona eyacula durante el día en Ramadán por algo que podría haber evitado,
como tocar o mirar mucho a una mujer, debe arrepentirse ante Allah y ayunar el
resto del día, y recuperar más adelante ese ayuno. Si una persona comienza a
masturbarse pero se detiene y no eyacula, debe arrepentirse, pero no tiene que
recuperar el ayuno pues no eyaculó. La persona que ayuna debe alejarse de todo
aquello que pueda provocar su deseo, y debe rechazar todos los malos
pensamientos que lleguen a su mente.
Sin embargo, según la opinión más correcta, si emite madhiy (líquido
pre-seminal), no rompe el ayuno.
La emisión de wadiy (líquido prostático), una sustancia densa y pegajosa que
sale después de orinar sin ningún tipo de placer físico, no rompe el ayuno. La
persona no tiene que realizar el ghusl, pero sí debe realizar istinjaa’ (lavar
sus partes íntimas con agua) y el wudu’.
(53) “Todo
aquel que vomite sin intención no tendrá que recuperar el ayuno, pero quien lo
haga adrede tendrá que recuperar el ayuno”.
La persona que vomita deliberadamente metiéndose un dedo en la garganta,
presionándose el estómago, oliendo algo repulsivo adrede, o mirando algo que
podría hacerlo vomitar tiene la obligación de recuperar más adelante ese ayuno.
Si siente que va a vomitar pero luego se tranquiliza entonces no rompe el ayuno
porque es algo fuera de su control. Sin embargo, si le llega el vómito a la boca
y la persona lo traga, entonces sí rompe el ayuno. Si la persona siente malestar
estomacal, no tiene que suprimir la necesidad de vomitar, pues le puede provocar
algún daño.
Si una persona traga sin intención algo que está atascado entre sus dientes, o
si es muy pequeño como para darse cuenta y poder escupirlo, entonces cuenta como
si fuera saliva y no rompe el ayuno. Pero si el trozo de comida es lo
suficientemente grande como para escupirlo, debe hacerlo. Si lo escupe, está
bien, pero si lo traga, entonces rompe el ayuno. Si puede diluirlo en la boca,
total o parcialmente, y tiene algún sabor o dulzura añadida, entonces es haram
masticarlo. Si parte de esa sustancia llega a la garganta, eso rompe el ayuno.
Si la persona escupe el agua después de enjuagarse la boca, no se verá afectado
su ayuno si queda algo de humedad, pues no puede evitarlo.
Si la persona sufre una hemorragia nasal, su ayuno sigue siendo válido, pues es
algo que está fuera de su control.
Si la persona tiene encías ulcerosas o le sangran las encías después de usar el
siwaak (escarbadientes), no está permitido que trague la sangre; debe escupirla.
Sin embargo, si traga un poco de sangre por accidente y no quiso hacerlo,
entonces no hay de qué preocuparse. De igual manera, si le llega el vómito hasta
la garganta y luego vuelve al estómago sin que él haya tenido intención de ello,
el ayuno sigue siendo válido.
Con respecto a la mucosa que se origina en la cabeza (nariz) y la flema que se
origina en el pecho al toser y aclarar la garganta, si la persona la traga antes
de que llegue a la boca, entonces no rompe el ayuno, pues se trata de un
problema que todos tienen; pero si la traga después de que llega a la boca,
entonces sí rompe el ayuno. Sin embargo, si la traga sin quererlo, entonces el
ayuno permanece intacto.
Inhalar vapor de agua, como es el caso de aquellas personas que trabajan en
plantas de desalinización, no rompe el ayuno.
Es makruh (reprensible) probar comida innecesariamente ya que existe riesgo de
romper el ayuno. Algunos ejemplos de casos en los que es necesario probar la
comida son los de la madre que mastica la comida de su bebé cuando no tiene otra
forma de alimentarlo, probar comida para asegurarse de que esté en buen estado,
o probar algo antes de comprarlo. Fue reportado que Ibn ‘Abbás dijo:
“No hay nada malo con probar vinagre o cualquier otra cosa que uno desee
comprar”.
(54) Usar
siwaak es Súnnah para la persona que ayuna en todo momento del día, aún si está
fresco y húmedo. Si una persona que ayuna utiliza un siwaak y detecta que tiene
algún calor o sabor y lo traga, o si quita el siwaak de la boca y ve saliva
sobre él y lo vuelve a meter y traga la saliva, eso no rompe el ayuno.
La persona debe evitar todo lo que contenga sustancias que pueden diluirse, como
el siwaak verde o el que tiene sabores añadidos, como limón o menta. Debe
también escupir todo pequeño trozo de siwaak que pueda haberse desprendido y que
haya quedado en la boca; no lo debe tragar adrede, pero si lo hace
accidentalmente, no hay daño alguno.
(55) Si
una persona que ayuna se lastima o le sangra la nariz, o le ingresa agua o
gasolina en la boca por accidente, no rompe el ayuno. Si le entra polvo, humo, o
una mosca en la boca por accidente, eso no rompe el ayuno. Tampoco se rompe el
ayuno al tragar aquellas cosas que no se pueden evitar, como la saliva o el
polvo que surge al moler harina. Si una persona junta mucha saliva en la boca y
luego la traga adrede, esto no rompe el ayuno según la opinión más correcta.
Si le llegan lágrimas a la garganta, si una persona se aplica aceite en el
cabello o el bigote o si una persona usa henna y detecta ese sabor en la
garganta, eso no rompe el ayuno. Utilizar henna, kohl o aceite no rompe el
ayuno.
También se aplica la misma regla para las cremas humectantes y suavizantes para
la piel.
No hay nada malo con oler fragancias agradables, utilizar perfume, o aplicarse
cremas perfumadas o similares. Tampoco hay nada malo con utilizar incienso
mientras se ayuna siempre y cuando no se lo utilice para aspirarlo.
Es mejor no utilizar pasta dental durante el día y dejar su uso para la noche,
pues sus características son muy fuertes.
(56) Para
estar seguros, es mejor que la persona que ayuna no sea tratada con ventosas
(hiyámah). Hay diferencias importantes de opinión con respecto a este punto. Ibn
Taymiyah sugirió que la persona que se hace aplicar ventosas rompe su ayuno,
pero no la persona que lo hace.
(57) Fumar
rompe el ayuno, y no puede utilizarse como excusa para no ayunar. ¿Cómo puede un
pecado ser considerado una excusa?
(58)
Sumergirse en agua o envolverse en ropa mojada para refrescarse no rompe el
ayuno. No hay nada malo con verter agua sobre la cabeza para aliviar el calor y
la sed. Nadar no es recomendable porque la persona podría tragar agua
accidentalmente y romper el ayuno. Si el trabajo de una persona implica que debe
bucear y tiene la seguridad de que no tragará agua, entonces no hay nada malo en
ello.
(59) Si
una persona come, bebe, o tiene relaciones sexuales creyendo que aún es de noche
y luego se da cuenta de que ya llegó el alba, no hay pecado alguno, porque la
aleya coránica dice claramente que está permitido hacer esas cosas hasta tanto
uno esté seguro de que ha llegado el alba. ‘Abd al-Razzáq narró con una cadena
de transmisión verídica (isnaad sahih) que se remonta a Ibn ‘Abbás que dice:
“Allah les ha permitido comer y beber siempre y cuando no tengan ninguna duda en
mente”.
(60) Si
una persona rompe su ayuno creyendo que ya se ha puesto el sol pero en realidad
no es así, debe recuperar ese ayuno más adelante (según la mayoría de los
sabios). Esto se debe al hecho de que el principio general dice que sigue siendo
de día, y es un hecho que no puede negarse a favor de algo dudoso.
Si aparece el alba y una persona aún tiene comida o bebida en su boca, los
juristas sostienen que debe escupirla, y el ayuno sigue siendo válido. Es
similar a la regla de la persona que come o bebe por olvido, luego recuerda que
está ayunando – si escupe de inmediato lo que tiene en la boca, su ayuno sigue
siendo válido.
Reglas sobre el ayuno de las mujeres
(62) La
mujer que ha alcanzado la edad de la pubertad pero tiene vergüenza de contarlo y
por ende no ayuna debe arrepentirse y recuperar los días perdidos. Si llega el
siguiente Ramadán y aún no ha recuperado esos días, debe dar de comer a una
persona pobre por cada día perdido, a manera de expiación por haber demorado su
ayuno. Su caso es igual al de la persona que ayuna durante su período menstrual
por timidez y no los recupera luego.
Si una mujer no sabe exactamente cuántos días ha perdido, debe ayunar hasta que
tenga la certeza de que ha recuperado los días perdidos y no recuperados de
Ramadanes anteriores, y ofrecer expiación por cada día demorado. Puede hacerlo
junto con el ayuno o por separado, según lo que pueda hacer.
(63) Una
mujer no debe ayunar – excepto durante Ramadán – si su esposo no le da permiso
para hacerlo y está presente, pero si está de viaje, entonces no cuenta.
(64)
Cuando la mujer que menstrúa ve la sustancia blanca secretada por el útero al
finalizar el período y que le indica a la mujer que está táhir (pura), debe
tener la intención de ayunar la noche anterior y ayunar al día siguiente. Si no
tiene la certeza de que está pura, debe insertar un trozo de algodón o elemento
similar, y si sale limpio, debe ayunar. Si comienza a sangrar nuevamente, debe
dejar de ayunar ya sea que la sangre es abundante o solo una gota, porque rompe
el ayuno siempre y cuando salga durante el período.
Si el cese de la hemorragia continúa hasta el Maghrib, y la mujer ha ayunado
teniendo la intención desde la noche anterior, entonces su ayuno es válido. Si
la mujer siente dentro el movimiento de la sangre menstrual pero la misma no
sale hasta después de que se ponga el sol, el ayuno es válido y no es necesario
que recupere luego ese día de ayuno.
Si el período o la hemorragia posparto de una mujer cesa durante la noche, y
tiene la intención de ayunar, pero llega el alba antes de que pueda realizar el
ghusl, entonces su ayuno es válido, según la opinión de todos los sabios.
(65) Si
una mujer sabe que le vendrá el período al día siguiente, debe continuar con la
intención y seguir ayunando; no debe romper el ayuno hasta ver la sangre.
(66) Es
mejor que la mujer que menstrúa permanezca natural y acepte lo que Allah ha
decretado para ella sin tomar ninguna medicación para evitar el sangrado. Debe
estar conforme con lo que Allah acepta de ella rompiendo su ayuno durante el
período y recuperando esos días más adelante. Así lo hacían las Madres de los
Creyentes y las mujeres de los Sálaf. (Fatáwa al-Laynah al-Daa’imah, 10/151).
Aún más, existen evidencias médicas que demuestran los problemas colaterales
ocasionados por todo lo que se toma para detener el sangrado menstrual,
provocando que muchas mujeres tengan períodos irregulares como resultado. Sin
embargo, si una mujer hace eso y toma algo para detener la hemorragia y luego
ayuna, es aceptable.
(67) La
istihádah (metrorragia) no tiene ningún efecto en la validez del ayuno.
(68) Si
una mujer embarazada pierde el embarazo y el feto tiene forma o se puede
distinguir alguna parte del cuerpo, como la cabeza o la mano, entonces su sangre
se considera nifas (posparto). Por el contrario, si lo que ella expulsa se
parece más a un coágulo (‘alaq) o un trozo de carne (mudghah) sin rasgos
humanos, su sangrado es istihádah (metrorragia). Si puede, debe ayunar, de lo
contrario, puede romper el ayuno y recuperarlo más adelante.
Una vez que la mujer quede limpia después de una operación para limpiar el
vientre (raspaje), debe ayunar. Los sabios sostienen que el embrión se considera
con forma después de los 80 días de embarazo.
Si una mujer recupera la pureza de nifas antes de los cuarenta días, debe ayunar
y realizar el ghusl para poder orar.
Si el sangrado vuelve dentro de los cuarenta días posteriores al parto, debe
dejar de ayunar, porque sigue siendo nifas. Si el sangrado continúa después del
día cuarenta, debe tener la intención de ayunar y realizar el ghusl (según la
mayoría de los sabios), y todo sangrado que venga más allá del día cuarenta se
considera istihádah (metrorragia) a menos que coincida con el momento habitual
del período, en cuyo caso se considera menstruación.
Si la mujer que amamanta ayuna durante el día y ve una gota de sangre durante la
noche a pesar de haber estado limpia durante el día, su ayuno sigue siendo
válido.
(69) Según
la opinión más correcta, una mujer que está embarazada o en lactancia se
considera que está impedida, en su estado similar al de los enfermos, por lo
cual está permitido que no ayune. Solo tiene la obligación de recuperar más
tarde los días perdidos, ya sea que tema por sí misma o por su bebé. El Profeta
r
dijo:
“Allah ha relevado de la obligación de ayunar y de una parte de la oración al
viajero, y ha relevado de la obligación de ayunar a la mujer embarazada o que
amamanta”.
Si una mujer embarazada ayuna y sufre alguna hemorragia, su ayuno es válido y no
se ve afectado en absoluto.
(70) En el
caso de la mujer que tiene la obligación de ayunar, si su esposo tiene
relaciones sexuales con ella durante el día en Ramadán con su consentimiento,
entonces la regla se aplica a él tanto como a ella. Sin embargo, si es obligada
a hacerlo, ella debe hacer lo posible para resistirse, pero si no puede
resistirse, no es necesario que ofrezca expiación.
Como precaución, ella puede recuperar más adelante ese ayuno.
Una mujer que sabe que su esposo no puede controlarse debe alejarse de él y no
adornarse ni embellecerse durante el día en Ramadán.
Las mujeres tienen que recuperar los ayunos perdidos durante Ramadán, aún si lo
hacen sin el conocimiento de sus esposos. Para un ayuno obligatorio, no es
condición que la mujer tenga el permiso de su marido. Si una mujer comienza a
realizar un ayuno obligatorio, no está permitido que lo rompa a menos que sea
por una razón válida. Su marido no puede ordenarle que rompa el ayuno si ella
está recuperando un día perdido; tampoco está permitido que tenga relaciones
sexuales con ella si está recuperando un ayuno, y ella tampoco puede obedecerle
en ese sentido.
En el caso de los ayunos voluntarios, la mujer no puede comenzar un ayuno no
obligatorio cuando su marido está presente si éste no le da permiso, debido al
hadiz narrado por Abu Huráirah, en el que el Profeta
r
dijo:
“Ninguna mujer debe ayunar si su marido está presente sin el permiso de éste”.
Conclusión
En conclusión, esto es lo que pude escribir acerca del ayuno. Le pido a Allah
que nos ayude a recordarlo, agradecerle y adorarlo correctamente, y a concluir
nuestro Ramadán con perdón, y que nos salve del Infierno.
Que Allah bendiga a nuestro Profeta Muhámmad, y a su familia y compañeros, y que
les conceda la paz.