Alabado sea Allah.
En primer lugar:
El Profeta (la paz y las bendiciones sean sobre él) advirtió
sobre los parientes del esposo que no son mahrams para la esposa que entra a
la familia. Fue reportado por ‘Uqbah ibn ‘Aamir que le Mensajero de Allah
(la paz y las bendiciones sean sobre él) dijo: “ten cuidado con ingresar
donde haya una mujer”. Un hombre entre los Ansaar dijo: “¡Oh, Mensajero de
Allah! ¿Qué pasa con el cuñado?” Él dijo: “El cuñado es la muerte”. (Narrado
por al-Bujari, 4934; Muslim, 2172).
No está permitido que la esposa permanezca sola con ninguno
de sus cuñados, salvo con aquellos que son tan jóvenes que no se puede temer
que la tienten o sean tentados por ella.
En segundo lugar:
El esposo debe dar a su esposa un lugar de residencia que la
mantenga oculta de los ojos de personas extrañas y la proteja del calor y el
frío, donde pueda vivir y establecerse y ser independiente. Todo lo que
satisfaga sus necesidades es suficiente, como una habitación en buenas
condiciones, con una cocina y un baño, salvo que la esposa haya estipulado
un lugar de alojamiento más grande en su contrato matrimonial. El esposo no
tiene derecho a hacerla vivir con su familia política. El tipo de
alojamiento debe ser acorde a lo que él pueda ofrecerle y adecuado a las
costumbres locales (‘urf) y al nivel social de la esposa.
(a)
Ibn Hazam (que
la misericordia de Allah sea sobre él) dijo: el esposo debe darle a la
esposa un lugar de alojamiento acorde a sus posibilidades, porque Allah dice
(interpretación del significado):
“Alojadlas
donde habitéis, según vuestros medios.”
[al-Talaaq 65:6]
(al-Muhallaa,
9/253).
(b)
Ibn Qudaamah
(que la misericordia de Allah sea sobre él) dijo:
Ella (la esposa) tiene derecho a un lugar de
residencia porque Allah dice (interpretación del significado):
“Alojadlas
donde habitéis [durante el período de espera], según vuestros medios.”
[al-Talaaq 65:6]
Es obligatorio dar alojamiento a una esposa
divorciada, por lo tanto es aún más apropiado dárselo a una mujer que aún
está casada. Allah dice (interpretación del
significado):
“…Tratad
bien a vuestras mujeres en la convivencia…”
[al-Nisaa’ 4:19]. Esto
significa también darle una vivienda digna, porque una buena convivencia
incluye mantenerla segura de las miradas de aquellas personas que no deben
verla en su intimidad.
(al-Mughni,
9/237)
(c)
Al-Kaasaani
(que la misericordia de Allah sea sobre él) dijo:
Si un esposo quiere que su esposa
viva con sus familiares políticos, como su madre, hermana o hija de otro
matrimonio u otros parientes, y la esposa se rehúsa a aceptarlo, entonces él
debe darle un lugar de residencia para ella sola… Pero si él la aloja en una
habitación de la casa que posea una puerta, es suficiente para ella y no
debe pedir un alojamiento alternativo, ya que desaparecerá el daño producido
por el temor a perder su intimidad. (Badaa’i’ al-Sanaa’i’, 4/23)
(d)
Ibn Qudaamah
también dijo:
El hombre no tiene derecho a hacer que
dos esposas vivan el mismo lugar sin su consentimiento, sin importar si la
casa es grande o chica, porque esto les hará daño debido a la enemistad y
celos entre ellas. Hacer que vivan juntas causará conflictos y cada una de
ellas podrá escuchar cuando el esposo pase el tiempo (tenga relaciones) con
la otra esposa, o podrá verlo. Si ambas están de acuerdo (con vivir juntas
en la misma casa), entonces esto está permitido porque ellas tienen derecho
a pedir una residencia independiente, o pueden elegir no hacer uso de ese
derecho. (al-Mughni, 8/137)
Esto no quiere decir que esté correcto que el
esposo tenga relaciones con una de sus esposas en un lugar en el que la otra
pueda escucharlo u oírlo; si no que se refiere a que está permitido que
vivan en la misma casa, en la cual el esposo puede visitarlas a cada una
cuando les corresponda en un lugar de la casa en el que una esposa no pueda
verlo con la otra.
Si el esposo puede darle a cada esposa una
parte de la casa, con un dormitorio, un baño y una cocina, sería suficiente.
De igual modo, podría darle a cada una casa o departamento distinto.
Al-Haskafi (que la misericordia de Allah sea
sobre él) –un sabio Hanafi- dijo:
Del mismo modo, la esposa tiene derecho a un
lugar en la casa al que no accedan lo parientes de él o ella, de acuerdo con
las posibilidades, como en el caso de la comida y la vestimenta. Una parte
de la casa separada con una puerta y comodidades como un baño y una cocina
será suficiente para tal propósito.
(al-Durr al-Mujtaar, 3/599-600)
Digo: lo que indica que “casa” [bayt – literalmente,
“casa”, traducido arriba como “habitación”] es una habitación es el
comentario de al-Kaasaani (que la misericordia de Allah sea sobre él): Si la
casa tiene habitaciones, una de ellas debe ser otorgada a la esposa y debe
ponérsele una puerta propia. En tal caso la esposa no tiene derecho a
reclamar un alojamiento alternativo.
(Badaa’i’ al-Sanaa’i’, 4/34)
Sobre esta base, está permitido que su esposo la aloje en una
habitación de la casa que posea sus propias comodidades, siempre y cuando no
exista la fitnah (sedición) o que no se encuentre a solas con alguien que no
sea mahrams que ha alcanzado la pubertad. Su esposo no tiene derecho a
forzarla a trabajar para ellos en la casa, o a comer y beber con ellos. Si
puede darle alojamiento totalmente separado de su familia, sería lo mejor
para usted, pero si sus padres son ancianos y lo necesitan, y no tienen a
nadie más a quien recurrir, y la única manera de ayudarlos es viviendo con
ellos, entonces él debe hacerlo.
Por último, le aconsejamos que sea paciente y se esfuerce por
complacer a su esposo, y por ayudarlo a respetar y ser amable con su familia
tanto como le sea posible hasta que Allah le otorgue una solución.
Que Allah bendiga a nuestro Profeta Muhammad.