Alabado sea Allah
El Imam Ibn al-Qayím
(que Allah tenga misericordia de él) dijo:
“La súplica y las
oraciones para buscar refugio en Dios son como un arma, y un arma es tan
buena como la persona que la usa; no es simplemente un asunto de cuán filosa
es. Si el arma es perfecta y libre de faltas, y el brazo de la persona es
fuerte y no hay nada que lo detenga, entonces el golpe será fuerte y vencerá
al enemigo. Pero si alguna de estas tres características falta, entonces el
efecto decrecerá proporcionalmente”.
(ad-Dá’wa’
ad-Dawá’, p. 35).
De
esto, queda claro que hay un comportamiento y normas que uno debe cumplir
con la súplica que hacemos, y también con nosotros mismos. Hay también cosas
que pueden evitar que la súplica sea respondida, y estas cosas deben ser
removidas de la persona que hace la súplica y de la súplica misma. Cuando
todas estas condiciones se cumplen, entonces la súplica puede ser
respondida.
1 – Sinceridad al hacer
la súplica. Esta es la condición más importante. Dios nos ha ordenado ser
sinceros cuando hacemos una súplica, como Él dijo (traducción del
significado):
“Invocad pues, a Allah,
y adoradle con sinceridad, aunque ello disguste a los incrédulos” (Gháfir
40:14).
La sinceridad en la
súplica significa tener la firme creencia de que Aquél a Quien uno está
invocando, Dios, glorificado y exaltado sea, es el Único capaz de cumplir
todas nuestras necesidades, y también significa evitar toda clase de
comportamiento presuntuoso o jactancioso durante la súplica.
2 – El arrepentimiento y
volverse hacia Dios. El pecado es una de las principales razones por las que
una súplica no es respondida, por lo tanto la persona que realiza una
súplica debe apresurarse a arrepentirse y buscar el perdón de Dios antes de
hacer su súplica. Dios nos dijo que Noé (la paz sea con él) dijo:
“Y les dije: Implorad el
perdón de vuestro Señor, pues es Remisorio, y así os enviará del cielo una
lluvia abundante, y os concederá muchos bienes e hijos; también jardines y
ríos” (Noé 71:10-12).
3 – Rogar, ser humilde,
tener esperanza en la recompensa de Dios y temer Su castigo. Este es el
espíritu y la esencia de la súplica. Allah dijo (traducción del
significado): “Invocad a vuestro Señor con humildad y en secreto.
Ciertamente Él
no ama a los transgresores”
(al-A’ráf 7:55).
4 – Insistir en rogar y
repetir la súplica, sin exasperarse ni aburrirse; esto se logra repitiendo
la súplica dos o tres veces. Limitarse a repetirla tres veces es preferible,
de acuerdo con la Tradición del Profeta (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él). Ibn Mas’ud (que Allah esté complacido con él) narró que
el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) gustaba decir
una súplica tres veces y pedir perdón tres veces. Esto fue narrado por Abu
Dawud y an-Nasá'i.
5 – Hacer súplicas en
tiempos de facilidad, y hacer más súplicas en tiempos de abundancia. El
Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo: “Recuerden
a Dios durante los buenos tiempos, y Él los recordará durante los tiempos de
dificultades”. Narrado por Áhmad.
6 – Buscar acercarse a
Dios invocándolo por sus más bellos nombres y sublimes atributos, tanto al
comienzo de la súplica como al final. Allah dijo (traducción del
significado): “A Allah pertenecen los nombres [y atributos] más sublimes,
invocadle pues con ellos” (al-A’ráf 7:180).
7 – Escoger las palabras
más claras y concisas y las mejores súplicas. Las mejores súplicas son las
del Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él), pero es
permisible decir otras palabras propias, de acuerdo a nuestras necesidades
personales específicas.
Otros aspectos
importantes del comportamiento durante la súplica, aunque no son
obligatorios, son: orientarse de frente a la qiblah (en dirección a La
Meca); hacer la súplica en estado de pureza ritual (con la ablución mayor y
menor); y comenzar alabando a Dios y enviándole las bendiciones al Profeta
(que la paz y las bendiciones de Allah sean con él). También está prescripto
elevar las manos al hacer una súplica.
Una de las cosas que
ayudan para obtener una respuesta a la súplica es buscar los mejores
momentos y lugares.
Entre los mejores
momentos para realizar una súplica, están los momentos precedentes a la
oración del alba (fáyr), el último tercio de la noche, la última hora del
día viernes, cuando está lloviendo, y en el momento entre el llamado a la
oración y la iqámah (último llamado a la oración, más breve).
Entre los mejores
lugares están las mezquitas en general, y la mezquita al-Haram en La Meca en
particular.
Entre las situaciones en
las que las súplicas son más probablemente respondidas, están: cuando uno
sufre una injusticia o trato injusto, cuando uno está viajando, cuando uno
está ayunando, cuando uno está padeciendo necesidades, y cuando un musulmán
hace una súplica por su hermano ausente.
Las cosas que pueden
evitar que las súplicas sean respondidas, incluyen:
1 – Cuando la súplica es
débil en sí misma, porque implica algo incorrecto o inapropiado, o malos
modales hacia Dios, glorificado y exaltado sea, o pedir a Dios algo que no
está permitido pedir (por ejemplo, si alguien pide la vivir para siempre en
este mundo), o pedir algo prohibido que implique un pecado, o reza pidiendo
la muerte, etc. Abu Hurairah (que Allah esté complacido con él) dijo: “El
Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“La súplica del orante será respondida en tanto no rece pidiendo algo
pecaminoso ni algo que implique la ruptura de los lazos familiares” Narrado
por Muslim.
2 – Cuando la persona
que está haciendo la súplica es débil, porque es de corazón débil e
indolente para volverse hacia Dios. Esto puede ser ya sea por sus malos
modales hacia Dios, glorificado y exaltado sea, tal como elevar demasiado la
voz durante la súplica, o intenta hacer su súplica en una forma que alguien
piense que no tiene necesidad de Dios; o porque pone demasiada atención a la
redacción intentando adornar innecesariamente las frases sin poner
suficiente atención al significado; o porque intenta forzadamente llorar o
lamentarse cuando no es realmente lo que siente, o se va a los extremos en
eso.
3 - La razón por la que
una súplica no es respondida puede ser porque la persona ha hecho algo que
Dios ha prohibido, tal como tener propiedades ilícitas, ya sea comida,
bebida, ropas, comodidades o transportes; o porque trabaja en algo
prohibido; porque la mancha de un pecado está todavía en su corazón, porque
está siguiendo innovaciones en la religión, o porque su corazón ha sido
superado por la negligencia.
4 – Consumir riqueza
ilícita. Esta es una de las principales razones por las que las súplicas no
son respondidas. Abu Hurairah (que Allah esté complacido con él) dijo: “El
Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“Oh, gente. Dios es Bueno y no acepta sino lo que es bueno. Dios ordenó a
los piadosos seguir las mismas órdenes que Él dio a Sus Mensajeros.
Él dijo:
“¡Oh, Mensajeros! Comed
de las cosas buenas y obrad con rectitud que Yo bien sé lo que hacéis”
(al-Mú'minún 23:51).
“¡Oh, creyentes! Comed
de las cosas buenas que os hemos proveído, y agradeced a Allah, si es que
adoráis sólo a Él” (al-Báqarah 2:172).
Luego mencionó a un
hombre que había realizado un largo viaje, y estaba despeinado y
polvoriento; elevó sus manos al cielo, diciendo “Oh Señor; Oh, Señor”… pero
su comida era prohibida, su bebida era prohibida, y todo con lo que se
nutría era prohibido. Entonces, ¿cómo podría su súplica ser aceptada?”
Narrado por Muslim.
El hombre que describió
el Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) tenía algunas
características que lo ayudaban a que su súplica fuera respondida: había
estado viajando, y estaba necesitado de Dios, glorificado y exaltado sea.
Pero el hecho de que consumiera alimentos prohibidos evitaba que su súplica
fuera respondida. Le pedimos a Dios que nos mantenga a salvo de eso.
5 – Intentar apresurar
la respuesta. Abu Hurairah (que Allah esté complacido con él) dijo: “El
Mensajero de Dios (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) dijo:
“La súplica de cualquiera de ustedes será respondida, en tanto y en cuanto
no se impaciente y diga: “He suplicado a Dios pero no he recibido ninguna
respuesta”” Narrado por al-Bujari y Muslim.
6 – Poner condiciones en
la súplica, tal como decir, “Oh Dios, perdóname, si Tú quieres”, o “Oh
Allah, ten misericordia de mí, si Tú quieres”. La persona que hace una
súplica debe tener determinación al pedir, esforzarse duro, seriamente, y
repetir su súplica. El Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean
con él) dijo: “Que ninguno de ustedes diga “Oh Dios, perdóname si Tú
quieres; Oh Dios, ten misericordia de mí, si Tú quieres”. Que sea
determinado en lo que pida, aún sabiendo que nadie puede obligar a Dios a
hacer nada” Narrado por al-Bujari y Muslim.
Para que una súplica sea
respondida, no es esencial apegarse a absolutamente todos estos puntos
mencionados ni estar completamente libre de todo lo que puede evitar que una
súplica sea respondida. Esto es algo que sucede raramente. Pero sí es
indispensable esforzarse duro en lograr esto tanto como sea posible.
Otro punto importante es
darse cuenta que la respuesta a una súplica puede tomar diferentes formas:
ya sea que Dios le cumpla lo que pide a quien hace la súplica, le evite un
mal equivalente al bien que ha pedido, que le facilite un bien a causa de
ella, o que le reserve la recompensa para el Día de la Resurrección, cuando
estará en su momento de mayor necesidad.
Y Allah sabe más.