Alabado sea Allah.
Apropiarse de la riqueza
por medio del engaño es haram, se trate de musulmanes o no porque el engaño
está prohibido en el Islam.
Lo que un musulmán está
obligado a hacer es respetar el acuerdo existente entre él y el país en que
reside, aún se trate de un Estado no islámico, porque el hecho de que no lo
sea no significa que es permisible violar los acuerdos o traicionarlos, ni
consumir la riqueza ajena ilegalmente.
Este hermano debería
haber revelado que tenía trabajo sin importar si tenía una deuda oculta o
no.
Si Allah guía a un
musulmán a arrepentirse de haber tomado la riqueza ajena ilegalmente,
entonces una de las condiciones para el arrepentimiento es que debe devolver
a los damnificados aquello a lo que tengan derecho, aún si no son
musulmanes. Si existe el temor de que le levanten cargos o pase por
humillaciones al intentar devolver el dinero al departamento de asistencia
social, entonces es permisible que busque una forma más apropiada de
preservar su dignidad y devolver el dinero a sus legítimos poseedores sin
comprometerse, como por ejemplo enviar el dinero a través del correo o
delegar la entrega en alguien más que no mencione su nombre. Esto puede ser
hecho así porque no es esencial para quien busca devolver algo robado a su
legítimo propietario revelar su identidad; el propósito es que las
propiedades estén con sus legítimos dueños.
Para más información
sobre las evidencias sobre este tema, los puntos de vista de los eruditos y
lo que uno debe hacer luego de haberse arrepentido, por favor consulte las
respuestas a las preguntas No.
47086, 7545,
14367 y
31234.
Si no tiene todo el
dinero, puede devolver una parte ahora, lo que tenga, el resto más adelante
con el mismo método y debe hacerlo tan pronto como pueda.
Y Allah sabe más.