Alabado sea Allah.
No es esencial estar librada de la menstruación para entrar al ihram y
realizar el sa’i, sin embargo una mujer
menstruando no tiene permitido realizar el tawaf alrededor de
la Casa, hasta estar
pura.
Basados en ésto, una
mujer que quiere realizar el Hayy o la ‘umrah debe entrar al ihram desde el
miqat incluso si está menstruando, y debe formar la intención de entrar al
ihram. La evidencia para ésto es el hecho de que Asma’ bint ‘Umays, la
esposa de Abu Bakr (que Allah esté complacido con él) acampaba en
Dhu’l-Hulayfah (que es el miqat para la gente de Madena), en su camino hacia
el Hayy. Ella le dirigió la palabra al Profeta (la paz y las bendiciones de
Allah desciendan sobre él) preguntándole qué debía hacer. Él dijo: “Realiza
el ghusl y coloca un trozo de tela alrededor de tu cuerpo y entra al ihram”.
Con ésto se refiere a la colocación de un pedazo de tela cubriendo la
vagina, y ajustándola en ese lugar, luego entrar al ihram ya sea para el
Hayy o la ‘Umrah. La sangre de la menstruación es como la sangre del
sangrado posparto, entonces cuando una mujer que menstrúa llega al miqat,
debe realizar el ghusl y cubrir con un trozo de tela sus partes pudendas, y
entrar al ihram, según este hadiz.
Lo mismo sucede en el caso del sa’i entre al-Safa
y al-Marwah realizado por una mujer que está menstruando, el cual es válido,
aunque su tawaf no es válido. La evidencia dice que el Profeta (la paz y las
bendiciones de Allah desciendan sobre él) le dijo a ‘Aa’ishah (que Allah
esté complacido con ella), cuando estaba menstruando durante la ‘umrah: “Haz
todo lo que hacen los peregrinos, pero no circunvales
la Casa hasta estar
pura”. Narrado por al-Bujari (1650), Muslim (1211).
Basados en ésto, esta mujer no atravesó la segunda etapa de la salida del
ihram para el Hayy, entonces tiene que repetir su tawaf, y su esposo no debe
tener relaciones con ella, si ella está casada, hasta que ella haya
completado el tawaf.
Ésta es la regla sobre este asunto, lo haga conscientemente o no. Sin
embargo, si lo hizo conscientemente ella pecó al hacer esta acción haram sin
ninguna excusa. Si no estaba consciente de lo que hacía, no hay pecado en
ella. Pero debe hacer su tawaf y no ha atravesado la segunda etapa de la
salida del ihram hasta que lo haga, como se expreso anteriormente. El hecho
de que ella haya realizado varias veces la ‘umrah
después de ésto, no la exonera de su obligación de realizar este tawaf.
Se le preguntó a la Comisión permanente sobre el Hayy de una mujer que está
menstruando. Ellos dijeron: No se evita que una mujer en este estado haga el
Hayy. Quien entra al ihram mientras menstrúa puede realizar todas las
acciones del Hayy, pero no debe circunvalar la Casa hasta que termine su
período y haga el ghusl. Lo mismo se aplica a la mujer que sangra después
del parto (nifas). Si ella realiza todas las partes esenciales del Hayy,
entonces su Hayy es válido.
Fataawa al-Laynah
al-Daa’imah,
11/172.
Se le preguntó al Sheik
Muhammad ibn Saalih ibn ‘Uzaymin (que Allah tenga piedad de él) sobre una
mujer que entró al Haram y realizó el tawaf y oró cuando estaba menstruando.
Él dijo: No está permitido que una mujer que menstrúa o sangra después del
parto ore, ya sea en la Meca o en su propio país o en cualquier otro lugar,
porque el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él)
dijo: “Cuando ella está menstruando no ora ni ayuna” Además los musulmanes
concuerdan unánimemente con que no está permitido que una mujer que menstrúa
ayune u ore. Esta mujer que hizo ésto debe arrepentirse ante Allah y buscar
el perdón por lo que hizo. Con respecto al tawaf cuando ella menstrúa, éste
no es válido, pero su sa’i es valido, porque la opinión correcta dice que
está permitido realizarlo antes del tawaf durante el Hayy. Basados en ésto,
ella tiene que repetir el tawaf, porque el tawaf al-ifaadah es una de las
partes esenciales del Hayy, y la segunda etapa de la salida del ihram no
puede estar completa sin él.
Basados en ésto, su esposo no tiene que tener relaciones sexuales con ella,
si es casada, hasta que ella realice el tawaf. Si no es casada, ella no se
puede casar hasta realizar este tawaf.
Maymu’at Fataawa
al-Sheik Muhammad Saalih ibn ‘Uzaymin,
22/382.