Alabado sea Allah.
Realizar los rituales del Hayy
tiene muchas virtudes y hay mucha sabiduría detrás de ellos. El que puede
entenderlos y realizarlos es bendecido con mucho bien. Trataremos de nombrar
tantas como podamos aquí.
1-Viajar al Hayy para realizar los
rituales; su viaje le recuerda al peregrino su viaje hacia Allah y el Más
Allá. Cuando viaja deja de lado a las personas que ama, a la familia, a los
hijos y a su tierra, y el viaje al Más Allá también es así.
2-El que emprende este viaje lleva
consigo las provisiones que lo ayudarán a llegar a la tierra santa, y ésto
le recuerda que para el viaje hacia su Señor, él debe poseer las provisiones
que le permitan llegar a salvo.
Con respecto a ésto, Allah dice
en el Sagrado Corán (interpretación del significado):
“Aprovisionaos
para el viaje y [sabed que] la mejor provisión es la piedad. Temedme
[durante el cumplimiento de los ritos de la peregrinación] ¡Oh, dotados de
buen discernimiento!”
[al-Baqarah
2:197].
3-Así como el viaje es un tipo de
tormento, el viaje al Más Allá es así y muchas veces es peor. Delante de la
persona que encuentra la agonía de la muerte, la muerte en sí, la tumba, la
resurrección, el día del juicio, el pesaje en la Balanza, y el
al-Siraat (un puente sobre el Infierno, sobre el
que todos debemos pasar), luego el Paraíso o el Infierno. El bendecido es el
que Allah salvará.
4-Cuando el peregrino
viste las prendas del ihram (dos paños blancos sin costuras), ésto le
recuerda a las telas con las que será envuelto. Ésto motiva al peregrino a
dejar los pecados. Así como deja sus prendas, también debe dejar sus
pecados; así como se viste con dos prendas blancas y limpias, su corazón y
sus extremidades también deben estar limpios y puros de pecados.
5-Cuando dice en el
miqat (el punto en el que los peregrinos entran al ihram, “Labbayk
Allaahumma labbaayk (Aquí estoy a Tu servicio, Oh Allah)”, lo que
significa que él ha respondido a su Señor, alabado sea, cómo puede
permanecer en el estado de pecado sin decirle a su Señor: “Labbayk
Allaahumma labbaayk (Aquí estoy a Tu servicio, Oh Allah)”, queriendo
decir: he respondido a Tu prohibición sobre ellos. Éste es el momento de
abandonar el pecado.
6-Cuando abandona las
cosas que están prohibidas durante el ihram, y se mantiene ocupado con la
talbiyah y el dhikr (recordando a Allah), muestra el estado en el que el
musulmán debe encontrarse siempre. Ésta es una manera de entrenarse y
disciplinarse, porque se disciplina abandonando lo que básicamente está
permitido, pero que Allah le ha prohibido en esta situación. Entonces, ¿cómo
puede transgredir los límites sagrados que Allah ha establecido para todos
los momentos y los lugares?
7-Cuando entra a la
Casa Sagrada de Allah, que Él ha convertido en un lugar de seguridad para la
humanidad, ésto le recuerda la seguridad del Día de Resurrección, y que
nadie puede obtenerla sin esfuerzo. El mayor recurso de seguridad en el Día
de Resurrección es el Tawhid (creencia en la Unicidad de Allah) y evitar el shirk (asociación de otros con Allah). Con
respecto a ésto Allah dice en el Sagrado Corán (interpretación del
significado):
“Quienes
crean y no desacrediten su fe con ninguna injusticia [idolatría] serán
quienes estarán a salvo, y son ellos los encaminados.”
[al-An’aam
6:82].
Cuando besa la Piedra
Negra, que es el primer ritual que realiza, ésto entrena al visitante para
venerar la Sunnah (el camino del Profeta (la paz y las bendiciones de Allah
desciendan sobre él)), y no actuar en contra de la ley de Allah sobre la
base de su razonamiento imperfecto. Él sabe lo que Allah ha prescrito para
la humanidad es sabio y bueno, y se entrena a sí mismo para someterse por
completo a su Señor, alabado sea. Con respecto a ésto, ‘Umar (que Allah esté
complacido con él) dijo lo siguiente después de besar la Piedra Negra: “Sé
que sólo eres una roca y que no puedes ni dañarme ni beneficiarme. Si no
hubiera visto al Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre
él) besándote, no te hubiera besado”. Narrado por al-Bujari (1520) y Muslim
(1720).
8-Cuando circunvala la
Ka’bah,
ésto le recuerda a su padre Ibraahim (Abraham, la paz descienda sobre él), y
cómo construyó la Ka’bah como un lugar de seguridad para la humanidad y los
llamó a realizar la peregrinación hacia esta Casa. Luego llegó nuestro
Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) que
también llamó a las personas a acercarse a la Casa. Moisés y Jesús (la paz
descienda sobre ellos) también se acercaron a esta Casa, que por lo tanto es
un símbolo de estos Profetas. ¿Cómo podría haber sido de otro modo cuando
Allah le ordenó a Ibraahim (la paz descienda sobre él) construirla y
venerarla?
9-Al beber el agua de
Zamzam, ésto le recuerda la bendición que Allah ha entregado a las personas
en esta agua bendita, de la que han bebido millones de personas durante
muchos siglos, y que todavía no se ha secado. Es instado a recitar el du’a’
(súplica) al beberla, porque el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah
desciendan sobre él) dijo: “El agua del Zamzam es para lo que se bebe”.
Narrado
por Ibn Maayah (3062) y Ahmad (14435).
Éste es un hadiz hasan clasificado como tal por Ibn al-Qayyim (que
Allah tenga piedad de él) en Zaad al-Ma’aad (4/320).
10- El
sa’i (corrida) entre al-Safa y al-Marwa le recuerda la gran dificultad que
atravesó nuestra madre Haayar (Hagar), y como corrió entre al-Safa y
al-Marwa buscando a alguien para salvarla de la dificultad en la que se
encontraba, y especialmente por agua para darle a su hijo Ismaa’il (Ismael).
Esta mujer resistió esta prueba con paciencia, y se dirigió a su Señor. En
ella tenemos un buen ejemplo, porque cuando un hombre recuerda el esfuerzo y
la paciencia de esta mujer sus problemas le parecen menos importantes, y
cuando una mujer recuerda a alguien de su mismo sexo, sus dificultades son
más fáciles de soportar.
11-Permanecer en
‘Arafah le recuerda al peregrino la gran reunión de la humanidad en el Día
de la Resurrección. Si el peregrino sufre cansancio debido a la multitud de
miles de personas juntas, entonces ¿qué pasará cuando toda la humanidad se
reúna, descalza, desnuda y sin circuncisión?
12-Como lo mencionamos con respecto
a la Piedra Negra, también sucede cuando se apedrea el Yamaraat (apedrear
los pilares), el musulmán se entrena para ser obediente y seguir el ejemplo
del Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él). Así
manifiesta sumisión pura a Allah.
13-Al ofrecer el sacrificio, ésto
le recuerda al peregrino el importante incidente cuando nuestro padre
Ibraahim se sometió al mandamiento de Allah para
sacrificar a su único hijo Ismaa’il (Ismael), y no hay espacio para la
compasión que va en contra de los mandamientos y las prohibiciones de Allah.
Ésto también le enseña a responder a los mandamientos de Allah, como lo
expresó Ismaa’il:
“Y cuando éste
alcanzó la pubertad, [Abraham] le dijo: ¡Oh, hijito mío! Ciertamente he
visto en el sueño que te sacrificaba; mira pues, qué opinas. Dijo: ¡Oh,
padre mío! Haz lo que te es ordenado; por cierto que me encontrarás, si
Allah quiere, entre los pacientes.”
[al-Saffaat
37:102].
14-Al salir del ihram, y en el
momento en el que se convierte en permitido otra vez todo lo que estaba
prohibido durante el ihram, él se entrena para ser paciente, y le enseña que
la dificultad se alivia, y que el resultado para el que responde al
mandamiento de Allah es el regocijo y la felicidad. Éste regocijo sólo puede
sentirse por el que saborea la dulzura de la obediencia, como el regocijo
que la persona que ayuna siente al romper el ayuno, o el que siente después
de orar una persona que pasa la noche orando.
15-Cuando ha finalizado los
rituales del Hayy y los ha realizado como Allah los ha prescrito y como a Él
le gustan, y ha completado sus rituales, él tiene la esperanza de que su
Señor le perdone todos los pecados, como el
Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo: “Aquel
que peregrine a
la Casa y no pronuncie
palabras obscenas ni realice malas acciones, regresará como cuando su madre
le dio a luz”. Narrado por al-Bujari (1449) y Muslim (1350). Ésto lo motiva
a comenzar una nueva página en su vida, libre de pecado.
16-Cuando regresa con
su esposa y su hijo, la alegría de encontrase con ellos le recuerda el mayor
de los regocijos que sentirá cuando se reúna con ellos en el Paraíso de
Allah, alabado sea. Le recuerda que la verdadera pérdida es la pérdida de
uno mismo y de la familia en el Día de la Resurrección, como Allah dice
(interpretación del significado):
“Adorad
pues [¡Oh, incrédulos!] lo que queráis en lugar de Él. Por cierto que los
desdichados serán quienes se pierdan a sí mismos con sus familias el Día de
la Resurrección [ingresando al Infierno]. ¿Acaso no es ésta la mayor
perdida?”
[al-Zumar 39:15].
Esto es lo que podíamos mencionarle
aquí.
Y Allah sabe mejor.