Alabado sea Allah.
Agradecemos tu pregunta, la cual muestra un interés en el
Corán. Estaremos felices de contestar tu pregunta.
Hay en el Corán ciertas aleyas (versos) que algunos eruditos
llaman “los versos de los Diez Mandamientos”, porque incluyen diez órdenes
importantes dadas por Allah a la humanidad. Estos versos se encuentran en
dos pasajes del Corán.
El primero es en Surat al-An’ám, donde Allah dice
(interpretación del significado):
“Diles: Venid que os informaré lo que vuestro Señor os ha
prohibido: No debéis asociarle nada y seréis benevolentes con vuestros
padres, no mataréis a vuestros hijos por temor a la pobreza, Nosotros Nos
encargamos de vuestro sustento y el de ellos, no debéis acercaros al pecado,
tanto en público como en privado, y no mataréis a nadie que Alá prohibió
matar, salvo que sea con justo derecho. Esto es lo que os ha ordenado para
que razonéis. No os apropiaréis de los bienes del huérfano si no es para su
propio beneficio [del huérfano] hasta que alcance la madurez; mediréis y
pesaréis con equidad. No imponemos a nadie una carga mayor de la que puede
soportar. Cuando habléis [para declarar o decir algo] deberéis ser justos,
aunque se trate en contra de un pariente, y cumpliréis vuestro compromiso
con Alá. Esto es lo que os ha ordenado para que recapacitéis. Y éste es mi
sendero recto, seguidlo pues. Y no sigáis otros caminos, porque si lo
hacéis, éstos os dividirán y desviarán de Su camino. Esto es lo que os ha
ordenado para que Le temáis.
Y
[luego, diles también que] le revelamos a Moisés el Libro [la Torá] para
completar la gracia que le concedimos [a sus seguidores] por haber obrado
correctamente, y para que aclare todas las cosas y sea una guía y
misericordia, y para que éstos [los Hijos de Israel] creyeran en el
encuentro con su Señor”
(Al-An’ám
6:151-153).
El segundo pasaje está en Surat al-Isrá’, y puede ser
considerado como el comentario del pasaje arriba citado. Allah dice
(interpretación del significado):
“Tu
Señor ha ordenado que no adoréis sino a Él y que seáis benévolos con
vuestros padres. Si uno de ellos o ambos llegan a la vejez, no seáis
insolentes con ellos y ni siquiera les digáis: ¡Uf! Y háblales con dulzura y
respeto. Trátales con humildad y clemencia, y ruega: ¡Oh, Señor mío! Ten
misericordia de ellos como ellos la tuvieron conmigo cuando me educaron
siendo pequeño. Vuestro Señor es Quien mejor conoce lo que hay en vuestros
corazones. Si sois piadosos [no temáis por las faltas cometidas], puesto que
Él es Absolvedor con quienes se arrepienten. Ayuda a los parientes, también
al pobre y al viajero insolvente, pero sin ser pródigo, porque
si os excedéis seréis iguales que los demonios que siguen a Satanás, y por
cierto que Satanás fue ingrato con su Señor.
Y si no puedes ayudarles, pero esperas que tu Señor te
agracie para poder hacerlo, promételes de buen modo que lo harás. No seáis
avaros ni tampoco pródigos, porque seríais censurados y os empobreceríais”.
(al-Isrá’ 17:23-29).
Quizás después de disfrutar de la lectura de estos versos, te hagas una mejor idea del Corán y esto puede ser el comienzo de un cambio fundamental en tu vida, el comienzo de tu camino hacia el Islam. Que Allah te guíe y te ayude siempre. Y que la paz sea con aquellos que siguen la verdadera guía.