Alabado sea Allah.
Las oraciones no deben ser ofrecidas en
mezquitas en las que hay tumbas. Las tumbas deben ser desenterradas y los
restos deben ser trasladados a los cementerios locales, cada conjunto de
restos debe ser colocado en una tumba individual como en las otras tumbas.
No está permitido que se dejen tumbas en las mezquitas, ya sea la tumba de
un wali (“santo”) o de cualquier otra persona, porque el Mensajero (la paz y
las bendiciones de Allah desciendan sobre él) lo prohibió y advirtió sobre
ese tema y maldijo a los judíos y a los cristianos que lo hacen. Fue narrado
que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah desciendan sobre él) dijo:
“Que Allah maldiga a los judíos y a los cristianos que consideran las tumbas
de sus Profetas como lugares de adoración”. ‘Aa’ishah (que Allah esté
complacido con ella dijo: “Él advirtió sobre lo que ellos habían hecho”.
Narrado por al –Bujari, 1330, Muslim, 529.
Y cuando
Umm Salamah y Umm Habibah le
contaron sobre una iglesia en la que había imágenes, el Profeta (la paz y
las bendiciones desciendan sobre él) dijo: “Cuando un hombre virtuoso de
entre ellos muere, ellos construyen un lugar de adoración sobre su tumba y
colocan imágenes allí. Ellos son los hombres más malvados de la humanidad
ante Allah”. (Sahih, consensuado por Al-Bujari, 427; Muslim, 528)
El Profeta (la paz y las bendiciones
desciendan sobre él) dijo: “Aquellos que los precedieron tomaron las tumbas
de sus Profetas y personas virtuosas como lugares de adoración. No tomen a
las tumbas como lugares de adoración –les prohíbo que lo hagan”. (Narrado
por Muslim en su Sahih, 532, de Yundab ibn ‘Abd-Allaah al-Bayali). Es
decir, el Profeta (la paz y las bendiciones desciendan sobre él) prohibió
tomar a las tumbas como lugares de adoración, y maldijo a los que lo hacen,
diciendo que ellos son el peor mal de la humanidad. Por lo tanto debemos
tener cuidado con eso.
Se sabe que los que rezan en una tumba la
están tomando como lugar de adoración, y el que construye una mezquita sobre
una tumba ha tomado ese lugar como un lugar de adoración. Por lo tanto,
debemos mantener alejadas a las tumbas de las mezquitas, obedeciendo el
mandato del Profeta (la paz y las bendiciones desciendan sobre él), y para
evitar la maldición pronunciada por nuestro Señor en contra de los que
construyen lugares de adoración sobre tumbas, porque cuando una persona ora
en la mezquita en la que hay una tumba, Shaytán puede tentarlo a invocar a
los muertos o a buscar su ayuda, o a rezarles o postrarse ante ellos,
cometiendo un acto de idolatría grave (shirk akbar); y porque esta acción
corresponde a los judíos y los cristianos, y nosotros estamos obligados a
diferenciarnos de ellos, y a alejarnos de sus costumbres y los desvíos en
que cayeron con el correr del tiempo. Si las tumbas son antiguas y una
mezquita ha sido construida sobre ellas, debe ser derrumbada, porque si no
sería una innovación, como fue explicado por los expertos, para evitar lo
que pueda levarnos al shirk.
Y Allah es la Fuente de fortaleza.
Maymu’ Fataawa wa Maqaalaat Mutanawwi’ah li Samaahat al Sheij Ibn Baaz (que Allah tenga piedad de él), 10/246.