Alabado sea Allah
No hay ser humano que no
cometa un pecado, y los mejores de los seres humanos son aquellos que se
apresuran a arrepentirse. Se narró de Anas ibn Málik (que Allah esté
complacido con él) que el Profeta Muhámmad (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) dijo: “Todos los seres humanos pecan; pero entre ellos
algunos se arrepienten, y éstos son los mejores” (Narrado por at-Tirmidhi,
2499; Ibn Máyah, 4251; clasificado como bueno por al-Albani en Sahih
al-Yami’, 3428.
Dios ha encomendado el
arrepentimiento a Sus servidores, como Él dijo (traducción del significado):
“¡Oh, creyentes!
Arrepentíos ante Allah en forma sincera, y vuestro Señor borrará vuestras
faltas y os introducirá en los jardines del Paraíso por donde corren los
ríos” (at-Tahrím 66:8).
Y Dios nos ha dicho que
Él acepta el arrepentimiento de Sus servidores y los perdona; ciertamente,
Él convierte sus malos actos en buenos. Allah dijo (traducción del
significado):
“Él es Quien acepta el
arrepentimiento de Sus siervos y perdona sus pecados, y está bien enterado
de cuánto hacéis”. (ash-Shura 42:25).
“Salvo quienes se
arrepientan, crean, y obren correctamente. A éstos, Allah les perdonará sus
pecados y en su lugar les registrará buenas obras; y Allah es Absolvedor,
Misericordioso” (al-Furqán 25:70).
Dios no ha ordenado a los
creyentes realizar la ablución menor ni mayor, ya sea que esté en un estado
de impureza mayor o menor, ya sea antes o después de su arrepentimiento, a
menos que esté arrepintiéndose de la incredulidad mayor (kufr) o de la
apostasía (ríddah), caso en el cual debe ingresar nuevamente al Islam
pronunciando su testimonio de fe y tomando un baño.
Los eruditos del Comité
Permanente de Jurisprudencia Islámica de Arabia Saudita dijeron:
“La ablución mayor no es
requerida después del arrepentimiento sincero de un pecado, porque el
principio básico es que no hay ninguna evidencia que lo prescriba, excepto
en el caso de la persona que se arrepiente de la incredulidad o de la
apostasía, en cuyo caso está prescripto que quien ingresa al Islam realice
la ablución mayor (gúsl), porque el Profeta (que la paz y las bendiciones de
Allah sean con él) ordenó a Qáis ibn ‘Aasim hacer eso cuando se hizo
musulmán. Esto fue narrado por el Imam Áhmad, Abu Dawud, at-Tirmidhi y
an-Nasá’i, y clasificado como auténtico por Ibn as-Sakan”.
Fatáwa al-Láynah ad-Dá'imah,
5/317.
Las condiciones del
arrepentimiento de acuerdo a los eruditos son bien conocidas, y no incluyen
la ablución menor ni la mayor. Son estas:
1 – Sinceridad en el
arrepentimiento
2 – Abandonar el pecado
3 – Lamentar haberlo
cometido
4 – Tomar la decisión de
no volver a cometerlo
5 – Arrepentirse en el
tiempo en el que el arrepentimiento es aceptado, porque Dios no aceptará el
arrepentimiento una vez que su alma le esté saliendo por la garganta en el
momento de la muerte, o después de que el sol salga por el Oeste, y comience
el Día de la Resurrección.
6 – Restituir los
derechos del prójimo, si el pecado fue una trasgresión contra los derechos
de las personas.
Para más información
sobre estas condiciones, por favor consulta las preguntas No.
13990 y
14289.
Y Allah sabe más.