Alabado sea Allah
Sí, está prohibido pagar intereses por un préstamo, aún si es
a causa de la inflación.
Los eruditos están de acuerdo en que si se estipula algo
extra al monto original que hay que devolver, es algo prohibido, y no hay
diferencia de opinión sobre este punto.
Ibn al-Mundhir dijo: “Hay acuerdo unánime en que si el
prestamista estipula que el deudor debe pagar algo extra además el monto que
se le prestó originalmente, o darle un regalo, y ofrece este préstamo para
recibir este plus, entonces es usura.
Se narró de Ubaiy ibn Ka’b, que Ibn ‘Abbás e Ibn Mas’ud
prohibieron los préstamos que traían beneficios”. Fin de la cita.
Los eruditos afirmaron que quien pide prestado debe devolver
la misma cantidad que le prestaron, sin importar si su valor al día del pago
ha subido o bajado en relación al día en que le fue prestado el monto
original.
Pero el Imam Áhmad (que Allah tenga misericordia de él) hizo
una excepción en un caso, que es si el gobernante ha cambiado la moneda con
la que el préstamo fue hecho, en cuyo caso el valor del día del préstamo
debe ser calculado, y entonces el préstamo debe pagarse de acuerdo al cambio
del momento en que se paga. Esto es porque al anular una moneda significa
que ya no es válida, que no tiene más valor.
Ibn Qudamah dijo en al-Mughni, 6/441:
“Mencionamos que el deudor debe devolver el mismo monto, ya
sea que el precio haya subido o bajado, o si es el mismo… si el préstamo fue
en monedas que el gobernante ha prohibido, y ya no se puede comerciar con
ellas, entonces el prestamista es acreedor de un valor equivalente, pero no
tiene que aceptarlo. “Málik, al-Láiz ibn Sa’d, y ah-Sháfi’i, dijeron: “No
tiene derecho a nada excepto a lo que prestó, porque esto no es a causa de
que sucedió algo a lo que él prestó, entonces no puede ser gastado y ya no
tiene valor. Por lo tanto, es como si una parte de lo que prestó se ha
destruido o se ha perdido. Pero sobre una caída en los precios, eso no
significa que no pueda ser pagado, ya sea que sea mucho o poco, porque nada
le ha sucedido, más bien, el precio ha cambiado. Es como el trigo, cuando el
precio sube o baja”. Fin de la cita.
Y Allah sabe más.