Alabado sea Allah.
Primero: La democracia
es un sistema hecho por el hombre, lo que significa gente gobernando gente.
Así esto es contrario al Islam, porque el gobierno pertenece a Allah, el
Altísimo, el Todopoderoso, y no es lícito dar derechos legislativos al ser
humano, no importa quién sea.
Dice en Muwsu’at
al-Adyán wal-Madháhib al-Mu’asirah (2/1066 – 1067):
“Indudablemente el
sistema democrático es una de las formas modernas de shirk, en términos de
obediencia y seguimiento, o legislación, tal como este deniega la soberanía
del Creador y Su absoluto derecho a establecer leyes, y le atribuye tal
derecho al ser humano. Allah dijo (interpretación del significado):
“Los
que adoráis en vez de Él no son más que nombres que habéis puesto vosotros y
vuestros padres [a piedras y estatuas], y Alá no os confirió autoridad
alguna para ello. Ciertamente el juzgaros compete a Alá, Quien ordenó que no
adoréis a nada ni nadie excepto a Él; ésta es la religión verdadera, pero la
mayoría de los hombres lo ignoran”.
(Yusuf 12:40)
“La decisión es sólo
de Allah”
(al-An’am 6:57)
Fin de la cita.
Esto ha sido discutido
en detalle en la respuesta a la pregunta nro.
98134.
Segundo:
Aquel que entienda la
verdadera naturaleza del sistema democrático, si se designa a sí mismo o a
otro (para ser electo) está aprobando de este sistema, está trabajando para
él y está en grave peligro, porque el sistema democrático es contrario al
Islam, y aprobarlo y participar en él son acciones que implican la apostasía
y posicionarse fuera de los limites de la Umma islámica.
Pero en el caso de
aquel que se designa a sí mismo o designa a otros en este sistema, para
unirse al parlamento y así encomendar el bien y prohibir el mal, y
establecer prueba contra ellos, reducir su perjuicio y su corrupción tanto
como pueda, para que de este modo la gente corrupta e que descree de Allah
no tenga rienda suelta para esparcir el mal en la tierra y desahuciar a la
gente de sus derechos mundanos y de sus compromisos religiosos, esto es un
asunto que está sujeto a iytihad, de acuerdo al interés que se espera lograr
y para qué servirá.
Algunos eruditos
inclusive son del punto de vista de que tomar partido en estas elecciones es
obligatorio.
El Sháij Muhámmed Ibn
‘Uzaimín (que Allah tenga misericordia de él) fue preguntado acerca de las
normas islámicas sobre las elecciones, y él respondió: “Yo pienso que las
elecciones son obligatorias; nosotros debemos designar a aquél que pensamos
que es mejor. Porque si la buena gente se abstiene, ¿Quién tomará su lugar?
La mala gente tomará su lugar, o gente inoperante que no actuará ni bien ni
mal, pero que seguirá a cualquiera que les llame más la atención. Así no
tenemos más opción que tratar de elegir a aquellos que pensamos que son
apropiados.
Si alguien nos dijera:
“Elegimos a alguien pero la mayoría del parlamento no son como él”.
Entonces
responderíamos: Eso no importa. Si Allah bendice a esta única persona y le
permite hablar con la verdad en el parlamento, sus acciones indudablemente
tendrán algún efecto. Pero debemos ser sinceros ante Allah, el problema es
que confiamos demasiado en los medios físicos y no escuchamos lo que Allah
dice. Así votar a aquél que consideras mejor, y poner tu confianza en
Allah”. Fin de la Cita.
De Liqa’át al-Bab
al-Maftuh, nro. 210.
http://www.ibnothaimeen.com/all/sound/article_16230.shtml
Los eruditos del Comité
Permanente para Fallos Islámicos fueron preguntados:
¿Es permisible votar en
elecciones y nominar gente para ellas? Por favor, nótese que nuestro país es
gobernado de acuerdo a otras leyes que las que Allah ha revelado.
Ellos respondieron:
“No es permisible para
un musulmán nominarse a sí mismo con la esperanza de convertirse en una
parte de tal sistema, bajo otras reglas que las que Allah ha revelado, y
operar así acorde a otro sistema que la shari’ah del Islam. No es permisible
para el musulmán votar por este o por nadie más para que trabaje en tal
sistema de gobierno, a menos que aquél por quien se vota o aquellos que
votan tengan la esperanza de poder cambiar el sistema por uno que opere de
acuerdo a la shari’ah islámica, y se este usando esto como medio para
superar tal sistema de gobierno, siempre y cuando aquél que se postula a sí
mismo no acepte ninguna posición después de ser elegido excepto aquella que
no vaya contra la shari’ah islámica”. Fin de la cita.
Sháij ‘Abd al-‘Azíz
ibn Baaz, Sháij ‘Abd er-Razzáq ‘Afifi, Sháij ‘Abd Allah ibn Ghadyán, Sháij
‘Abd Allah ibn Qa’ud.
Fatawa al-Laynah ad-Da’imah
(23/406 – 407)
Y también se les preguntó:
“Como ustedes saben,
aquí en Argelia tenemos lo que se llama elecciones legislativas. Hay
partidos que convocan a establecer un gobierno islámico, y hay otros que no
quieren eso. ¿Cuál es el fallo sobre alguien que vota por otra cosa que por
un gobierno islámico, aún cuando rezara?
Ellos
respondieron:
“Los musulmanes
en un país que no es gobernado de acuerdo a la shari’ah deben esforzarse
tanto como les sea posible para establecer un gobierno acorde a la shari’ah
islámica, y deben unirse para apoyar a ese partido que es conocido por
gobernar de acuerdo a la shari’ah. Sobre asistir a alguien que llama a no
implementar la shari’ah islámica, esto no es permisible, más bien esto
podría ser movilizado por una persona del kufr (incrédulos), porque Allah
dijo (interpretación del significado):
“Juzga entre ellos conforme a lo que
Alá ha revelado, y no sigas sus pasiones. Sé precavido con ellos, no sea que
te seduzcan desviándote en algo de lo que Alá te ha revelado. Y si se
rehúsan [a seguir lo que tú has dictaminado], sabe que Alá desea afligirles
por algunos de sus pecados, y que mucho de los hombres están descarriados.
¿Acaso pretenden un juicio pagano? ¿Y quién mejor juez que Alá para quienes
están convencidos de su fe?”
(Al-Má’idah 5:49 – 50).
Por lo tanto, cuando
Allah estableció que aquellos que no gobiernan de acuerdo a la shari’ah
islámica son culpables de incredulidad, Él advirtió contra ayudarlos o
tomarlos como aliados o hacerse amigos suyos, y ordenó a los creyentes
temerle, si son verdaderos creyentes. Dijo (interpretación del
significado):
“¡Oh, creyentes! No
toméis por aliados a quienes recibieron el Libro antes que vosotros [judíos
y cristianos] ni a los incrédulos. Éstos toman vuestra religión a burla y
como un juego. Y temed a Allah, si sois creyentes.”
(Al-Má’idah 5:57).
Y Allah es la fuente
de toda fuerza. Que Allah envíe bendiciones y paz sobre nuestro Profeta
Muhámmad, su familia y enviados”. Fin de la cita.
Comité Permanente para
la Investigación Académica y Fallos Islámicos.
Sháij ‘Abd al-‘Azíz
ibn Baaz, Sháij ‘Abd er-Razzáq ‘Afifi, Sháij ‘Abd Allah ibn Ghadyán.
Fatawa al-Laynah ad-Dá’imah
(1/373).